Pan Yuliang: Oriente Y occidente

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Reconocida como la primera mujer china en practicar la pintura al estilo occidental, tuvo que luchar en vida contra la fuerte resistencia del conservadurismo a sus libres ideas sobre el arte. Hoy día, sus cuadros pueden admirarse en la Galería Nacional de China de Arte en Beijing y en el museo provincial de Anhui.

Yuliang (en un principio llamada Zhang Yuliang) nació en 1895 en la provincia de Anhui. Sus padres murieron cuando aún era una niña. A los catorce años, su tío la vendió un burdel, donde permaneció hasta que fue comprada por un agente de aduanas. Tenía entonces 20 años.

Pan Zanhua, su nuevo dueño, la hizo su concubina y se la llevó a Shangai. En 1918 aprobó los exámenes para ingresar en la Escuela de Arte. Allí estudió con un artista llamado Wang Jiyuan , uno de los primeros artistas chinos que podía pintar en el estilo tradicional chino (con tintas) o en el occidental (con óleos) que además había introducido el trabajo del desnudo en la Escuela. Yuliang enseguida se sintió atraída por la forma occidental, incluyendo desnudos de figura femenina con un toque de erotismo.

Después de graduarse, y gracias a la ayuda de Pan Zanhua (de quien adoptó el apellido) estudio durante siete años en Europa, donde ganó premios tan prestigiosos como la Medalla de Oro en la Exhibición Romana Internacional de Arte. Después volvió a China como profesora, primero en la Escuela de Arte de Shangai y después en el Departamento de Arte de la Universidad Central de Nanking. Todo un éxito para una mujer con el pasado de Yuliang.

Entre 1929 y 1936 realizó cinco exposiciones personales. Pero sus cuadros (para los que ella misma hacía de modelo) fueron rechazados por la conservadora sociedad china que los calificó de depravados. Además, no podía concebir un hijo de Pan Zanhua, ya que él tenía su propia familia. Desmoralizada, volvió a Europa.

En 1937 se instaló en París y continuó su carrera con exposiciones en diversos países de Europa. En 1959, fue galardonada con el Premio de Oro de París y el Premio de Plata de Bélgica, y sus cuadros fueron adquiridos por la Galería Nacional de Arte Moderno francesa o el Museo Cernushi. Murió en 1977 en París y legó sus cuadros a su ciudad natal en China, donde hoy existe un museo en su memoria.