
El peinado que nadie ve: cuando el pelo afro de toda la familia se convierte en carga mental
Domingo, ocho de la tarde. La cena a medio hacer, la mochila del cole sin revisar y, en algún rincón de la cabeza, una lista que no se apaga nunca: las trenzas de la mayor ya piden cambio, la pequeña llora cada vez que la peino, mis raíces llevan semanas pidiendo auxilio y el lunes






















