Los años siempre pasan factura con la edad, esto ocurre en las mujeres cuando alrededor de los 40, la piel ya muestra los signos del cansancio, la fatiga, el estrés. Se pierde luminosidad, firmeza, elasticidad, aparecen esas temibles arrugas(a pesar de los cuidados desde la juventud)…
Los 40 años definen una etapa en la belleza, es la hora de cambiar los hábitos del cuidado, comienza la época del refuerzo, pues no hay que esperar a que los efectos se muestren cada vez con más intensidad, hemos de ser precavidas.
La exfoliación de la piel, una o dos veces por semana, es básica para nuestro cuidado. Hay que eliminara las células muertas.
La crema hidratante sirve de gran ayuda, pues el agua que esta contiene ayuda a rellenar los huecos que las arrugas van haciendo en la piel, así la luminosidad aumenta al poder entrar en todos los huecos.
Los poros que se dilatan hay que reducirlos. Una forma es con algún producto que contenga silicona o reflectante. Si lo aplicamos antes del maquillaje, la piel quedará más lisa.
Por la noche, es el momento ideal para aplicar sérum que contenga si es posible, vitamina A o C. Estas vitaminas activan la fibra de la dermis, borra los signos de cansancio y aporta uniformidad a la piel.
Las ampollas flash, se pueden utilizar en ocasiones especiales. Las proteínas que poseen este tipo de productos tensan la piel varias horas.
Antes de acostarse, además del sérum, una crema antiarrugas con retinol, favorecerá el aumento del colágeno en la piel y rellenará las arrugas.
Fuente: en plenitud