La historia de las flores de boda

Las novias eligen las flores para decorar los espacios en donde se celebrará su boda, sin pensar demasiado en cuáles podrían ser las raíces de la tradición que las lleva a seguir cumpliendo con esta usanza. La verdad es que casi nadie se lo preguntaría y es sólo cuando podemos revisar las raíces de esta tradición, cuando descubrimos que el trasfondo es más curioso de lo que imaginaríamos.

La historia de las flores de boda 1

Las flores son las que dan un significado especial a las bodas, que difiere según el país donde se realice la ceremonia. Aún así, algo que les puedo asegurar, es que las flores por sí mismas, ya significan amor.

En Tailandia, las flores cubren los hombros de las parejas, como un modo de llevar la buena suerte hacia ellos, y hacia la vida que emprenderán los novios juntos a partir de ese día de la boda.

La historia de las flores de boda 2

Los suecos también utilizan las flores para atraer la buena suerte, aunque ellos cosen pequeñas bolsitas de hierbas aromáticas como el ajo, las cebolletas y el romero por debajo de la ropa.

En las bodas indias, el hermano del novio salpica pétalos de flores sobre la pareja al final de la ceremonia para protegerlos del mal.

Las antiguas novias griegas, llevaban una hiedra a sus bodas, como símbolo de su amor. Las novias romanas, también llevaban hierbas como símbolo de felicidad y fertilidad, y de pasada, para ahuyentar los malos espíritus, lo cual pienso, tiene mucha relación con el origen del velo de la novia, que si bien hoy en día simboliza la pureza y virginidad de la novia, en el pasado, también era un modo de protegerlas de los malos espíritus.

Los victorianos fueron los que popularizaron las bodas con rosas, flores que representan el amor verdadero. En esa época victoriana, la novia lanzaba el ramo a un amigo apenas salía de la fiesta,  lo cual atraería la buena suerte para casarse a esa persona.

En las bodas griegas, se acostumbraba a llevar coronas de azahar que coincidía con el delicado bordado del vestido de la novia. El color blanco del azahar, además de su pureza, emitían un olor dulce y delicado.

Así suman y siguen las costumbres y tradiciones que podríamos encontrar raras, pero todas tienen algo en común: intentar atraer las mejores suertes y deseos de felicidad.

Vía: Wedding.theknot, Foto: (Conanil) flickr

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