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Paso del tiempo!

Paso del tiempo! 1Hay días en los que, no sé por qué, pero soy más consciente del paso del tiempo. Es decir, de repente me paro a pensar y me digo ¡córcholis, que ya he crecido!

Ya no por la edad que tengo, que la muy puñetera va aumentando cada año, como el IPC, sino porque hace cuatro días era…. hace cuatro días y hoy, ya es hoy!

Entonces empiezo con mis elucubraciones del todo a cien.

Quiero volver a empezar, tener 12 años y preocuparme por aprender a atarme los cordones de los zapatos (bueno, quizás a esa edad ya iba siendo hora de que aprendiera a hacerlo, ¿no?) Pues aprender a atármelos con un nudo marinero!!!

Siento que yo no estoy preparada para ser mayor. Quiero ser una niña, saltar a la comba (eso aún lo hago a veces), llenar mis diarios con amores imposibles (mmm, también lo hago), pues… creer que Papa Noel existe (…. valeeeee, lo sé, también lo hago). ¿Ves? soy la reencarnación de Peter Pan, pero con la regla. Paso del tiempo! 2

A veces tengo ganas de rebelarme contra el mundo, o revelarme en tamaño póster y colgarme, por ejemplo.

¿Por qué no nos dan más de una vida, jo? Podríamos acumularlas como los puntos del Consum o los cascos de cerveza. ¿Con quién podría hablar para que nos deje unas cuantas vidas más? ¿El diablo qué hace si le vendes tu alma? Porque ahora que he vendido mi casa, ya sé cómo funciona eso del mercado inmobiliario. Igual le llamo y le pido que venga a tasarme el alma. ¿Habrá “inmobilialmas”? ¿Tendrá el diablo un catálogo para elegir? Porque yo quiero verlas antes por foto, e indispensable que tenga ascensor y plaza de garaje. Y si puede ser, que tenga “almalios” empotraos, ji ji.

¿Y tú sabes qué pasa por venderle el alma al diablo? Porque estoy pensando que si la vendo, irá al infierno, y allí debe hacer calorcillo y ahora que vamos cara al verano, preferiría tener mi alma en su sitio fresquito para que se mantenga joven, no sea que luego me la quiera devolver y esté apestosilla. ¿Podría aplazar el viaje y decirle que ya le mando el alma en diciembre?

Creo que lo acabo de decidir. ¿Alguien tiene el teléfono o la dirección del diablo? ¿Tendrá facebook?

O mejor me acuesto un ratito y dejo las elucubraciones para mañana. Si total, al final el tiempo pasa y yo, paso de él.

 

 

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