Relajación doméstica

Cuando más de moda están los centros Spas y los balnearios, debemos recordar que un buen tratamiento de relajación, puede realizarse en casa.

El ajetreo de la vida cotidiana, el estrés laboral, las preocupaciones y un sinfín de situaciones más, nos provocan alteraciones en el sistema nervioso que pueden perjudicarnos tanto física como psicológicamente.

A veces, nos preocupamos tanto de buscar ocupaciones, distracciones y caprichos que nos olvidamos de lo más importante, nuestro interior.

Hay un dicho popular que plasma perfectamente eso; el rostro es el espejo del alma. Y es que cuanto más nos cuidemos por dentro, más se reflejará en nuestro físico.

Cada vez proliferan más las distintas técnicas de relajación, centros especializados en terapias orientales y tratamientos sofisticados que, en muchas ocasiones, tienen un precio demasiado elevado para todos los bolsillos.

También puede suceder que, por intentar llegar a tiempo a la cita con el terapeuta o al centro donde si imparten clases de yoga, por ejemplo, nos estresemos todavía más.

Pero una de las formas más sencillas de relajación, la podemos practicar cómodamente en casa, cuando encontremos el más mínimo espacio de tiempo.

Podemos sentarnos en una parte tranquila de nuestra casa, cerrar los ojos, controlar nuestra respiración y dejar que nuestros músculos se relajen. Existen técnicas de relajación, muy prácticas y sencillas que puede realizar uno mismo.

Podemos acompañarnos del sonido de una música agradable, del aroma de un suave incienso y de la luz de una tenue vela. Podemos conseguir que nuestro hogar se convierta en el más reconfortante balneario y disfrutar de la paz interior que logremos.

Hay ejercicios específicos que facilitan la relajación de nuestros músculos y técnicas que ayudan a que nuestra mente se concentre para aumentar nuestro nivel de conciencia.

Pero también hay otras muchas actividades que pueden relajarnos, como la lectura de un libro, escribir, realizar manualidades, el cuidado de las plantas

Podemos encontrar a nuestro alcance multitud de medios para relajarnos, escuchar nuestro interior, dejar sentir nuestras emociones.

Es muy recomendable poder dedicar unos minutos a la relajación, pues son muchos los beneficios que se obtienen.