Nombre del autor:Gloria

¿Es obscena la Biblia?

Autor: gloria
Fecha: 31 May 2007
La web advierte en grandes letras rojas que contiene pasajes bíblicos no aptos para menores de 18 años. Según sus admistradores, la lectura del Viejo y el Nuevo Testamento “provoca temblores” por sus historias, tan salvajes como las de cualquier película de terror.

No solo su principal protagonista es torturado con todo detalle y colgado en una cruz, lleno de sangre, hasta su muerte. En cualquier parte de la Biblia podemos encontrar incestos, violaciones, canibalismo y violencia.

Por ejemplo, en Jueces, 20-22, un viajero se aloja en una casa. Unos hombres malvados reclaman al dueño que se lo entregue para “conocerlo”. El dueño de la casa les pide que lo respeten: él le ha dado hospitalidad. A cambio, les ofrece entregarles a su propia hija virgen y a la concubina del viajero “y violadlas y haced con ellas lo que os parezca bien a vuestros ojos. ¡Mas a este hombre no le hagáis nada de esa infamia!”

Los malvados se conformaron solo con la concubina. Así que “tomó, pues, el hombre a su concubina y sacóla fuera donde ellos, que la conocieron y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana” Cuando se levantó su marido para proseguir el viaje, la encontró muerta en el umbral de la casa. Se la llevó a su casa, la partió en doce pedazos y envío uno a cada tribu de Israel.

TELA aún no ha decidido si la Biblia viola las leyes sobre obscenidad e indecencia de Hong Kong. Un pastor protestante local descartó esa posibilidad. El Vaticano y China tienen periódicos roces porque el Partido Comunista quiere tener potestad para nombrar a los sacerdotes, pero el cristianismo está lejos de preocupar a Pekín. Apenas lo practica el 1% de la población china.

La campaña surgió dentro de la polémica por la libertad de expresión (que existe en Hong Kong por el compromiso de China cuando le fue devuelta por el Reino Unido) creada cuando un estudio universitario que incluía una encuesta de contenido sexual fue censurado por obsceno.

La Biblia, según esta web, es mucho más obscena.

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CÓMO SOBREVIVIR A IKEA.

Autor: Lau
Fecha: 30 May 2007
Se acerca el verano y toca pintar la casa, arreglar esos pequeños desperfectos y por supuesto redecorar. Término, dicho sea de paso, inventado por Ikea.
Descubramos qué mas inventos han surgido en Ikea, sólo así venceremos al monstruo.

Antes de nada debes saber que IKEA manda, te domina y hemos de estar preparadas. En Ikea trabajan cientos de personas que saben que ese sofá te va a encantar, esa lámpara te vuelve loca y esa iluminación indirecta provoca en ti una necesidad incontrolada de tumbarte en el sofá y pedir una pizza para cenar…

Ikea está dividida en dos plantas: arriba, recreaciones de las estancias de una casa amueblada y abajo el gran bazar de los muebles que anteriormente has podido ver en su entorno.
– El primer error de principiante es coger la “cómoda” bolsa amarilla nada mas entrar. No lo hagas, no la necesitarás hasta llegar a la planta baja. A no ser que quieras pasearte por toda la primera planta con una bolsa vacía.
– Recuerda cuando vayas a comprar el dormitorio entero que los muebles los montas tú.
– Nunca vayas en fin de semana. Si han inventado “el miércoles día del dormitorio” y el “martes y jueves días de la cocina”, será por algo…. Ir en fin de semana significa guardar cola hasta para acceder a la estantería de bombillas.
– Recuerda cuando vayas a comprar el salón entero que los muebles los montas tú.
– Asegúrate, mediante su web, que hay stock del artículo que vas a buscar. Puedes divertirte también hablando Anna (la dependienta cyber-sueca) que hay en la web.
– Recuerda cuando vayas a comprar la cocina entera que los muebles los montas tú.
– La familia sueca del catálogo no la busques porque no se vende.

Ikea es un lugar apasionante si consigues dominarlo antes de que él te domine a ti, o ¿qué crees? Ellos tampoco ven fácil decorar una casa para 4 personas en 25 metros cuadrados, pero no sé cómo, los muy canallas lo consiguen.

La próxima semana capítulo para avanzadas: desayunar en Ikea, sólo por 1 Euro.

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Vida sana y tecnología (I): blogs saludables

Autor: Alexandra
Fecha: 29 May 2007
La cultura hacia la vida saludable está poniéndose de moda (por suerte :P). Y está claro que si en el medio tradicional (prensa escrita, publicidad) nos incitan a llevar una alimentación equilibrada, conocer los riesgos de una dieta abusiva de grasas, practicar algún tipo de deporte al menos 3 días a la semana que nos mantenga en buena forma….el medio blogosférico no iba a quedarse atrás.

Hace unas semanas que la compañía más famosa de red de blogs en español, Weblogs SL, ha lanzado [url=http://www.vitonica.com/]Vitónica[/url], un blog sobre alimentación, deporte y salud con numerosas secciones como Fitness (aerobisc, musculación), Nutrición (Dietas, grasas, proteínas…) o Salud (anatomía, lesiones, prevención…).

También podemos encontrarnos con [url=http://opensportlife.com/]openSportLife[/url], perteneciente a RedesyMedios (reciente fusión de las redes GrupoBlogs y Openblogs) más orientado al mundo del deporte con secciones para todos los gustos sobre actividades al aire libre, deportes extremos, etc.

Fuera de nuestras fronteras también existen blogs sobre vida sana bastante conocidos. Entre ellos me gustaría destacar [url=http://fitsugar.com]Fitsugar[/url], un blog perteneciente a una red de blog dirigidas por y para mujeres. Con un diseño muy atractivo nos introducen en el mundo del fitness con consejos, reportajes sobre deportes específicos, imágenes de famosos/as mientras practican su deporte favorito…Todo muy cool y orientado más entretener a la lectora (además de informarla por supuesto).

En fin, que tenemos todo un repertorio de fuentes de información para que este verano estemos en plena forma y nos sintamos espléndidas;) No hay excusas! 😛

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LOS AMANTES DE TERUEL, BOBA ELLA, BOBO ÉL.

Autor: gloria
Fecha: 26 May 2007
Isabel hizo su primer paseo a la fuente cogida de la mano de Diego que, enfundado en su delantal, caminaba tan grave y erguido como un duque. “Parece que vayan a un baile de palacio”, bromeaban las criadas que los seguían. Pero la cosa dejó de tener gracia cuando Isabel tuvo su primera regla.

En el siglo XIII las mujeres eran eternas menores de edad y, además de dotarlas con arreglo a su posición y fortuna, un padre que se preciara de tal debía dejarlas “colocadas”, esto es, o bien casadas o monjas. Si no, serían un estorbo para su hermano que sería entonces el indicado por la ley para gobernarlas.

El padre de Isabel consideró que ya había demorado demasiado el asunto. Así que empezó a tratar su matrimonio con un buen partido: Pedro Fernández de Azagra, hermano del Señor de Albarracín. Al enterarse, Isabel se quedó blanca. Y en vez de soltar una risita y sonrojarse con las bromas de su madre, echó a correr hacia su cuarto gritando entre sollozos que no quería casarse con ése. El matrimonio se miró con asombro. “Será boba –dijo la madre-. ¿Dónde va a encontrar un caballero mejor”

Al día siguiente, el buen hombre estaba desayunando tranquilamente cuando entró el chico de la casa de al lado y, muy serio, le pidió la mano de Isabel. A punto estuvo de acertarle con el patadón que le mandó. [i]Pero tú eres bobo[/i], pensó. [i]¿Cómo se te ocurre semejante cosa? [/i] Luego se echó a reír. Que salidas tan chuscas tenía el mozo.

Tenía razón. Isabel, además de sus otros encantos, era hija de una importante familia y contaba con la mejor dote de la ciudad. Diego, en cambio, era el segundón de un terrateniente acomodado y desde niño se le había preparado para servir en alguna mesnada. Y una cosa era llevarse bien con los vecinos y otra dar ese salto inmenso en la escala social.

Pero no había forma de sacar a Isabel de la cama. Tenía tiritera y se negaba a comer. Diego, tozudo, juraba y perjuraba que en poco tiempo conseguiría la fama y la fortuna suficientes. El padre de Isabel hubiera mandado a los criados que le pegaran una buena paliza para terminar la cosa. Pero no quería ofender a su vecino, el padre de Diego, un hombre cortés y buen cristiano.

Así que, muy diplomáticamente, le dio largas a la cosa del casorio. Al fin y al cabo, Isabel era aún muy niña; no había prisa por casarla antes de cinco años, cuando ya hubiera cumplido los 17. “Mira, si para entonces has conseguido alzarte hasta ella, yo sería feliz entregándote su mano. Pero si no, tienes que comprender que yo debo casar a mi hija con un hombre que la merezca”, dijo.

El corazón de Diego se llenó de esperanza. Sabía que quedándose en Teruel no conseguiría medrar, así que partió a la guerra de Valencia con el caballo y las armas que le compró su padre. El hombre le vio marchar con tristeza: era aún muy joven. Pero, conociendo a su hijo, quizá fuera lo mejor. Así se olvidaría de Isabel y de todas sus demás tonterías.

Diego partió a la guerra de Valencia y durante algún tiempo solo se recibieron de él noticias sobre batallas, desgracias y princesas moras. Mientras tanto, las conversaciones entre el padre de Isabel y Pedro Fernández avanzaban lentamente: Isabel sostenía con empeño que había hecho el juramento sagrado de esperar a Diego durante cinco años.

El padre de Isabel manejó el asunto con habilidad y, dando como ciertos los últimos rumores sobre la muerte de Diego, fijó la fecha de la boda para el día siguiente a aquél en que se cumplían los cinco años, con lo que a un tiempo logró vencer la resistencia de su hija y calmar la urgencia del de Azagra. Precisamente ese fue el día que eligió Diego para regresar.

Cuando se enteró de que la boda de Isabel acababa de celebrárse, no se lo pudo creer y fue a buscarla a casa de Azagra. Isabel, que tenía noticias de la llegada de Diego desde que salió de la iglesia del brazo de su ya marido, se las había arreglado para salir al jardín un rato, mientras los hombres bebían. Mientras sus amigas entretenían a las ya consuegras, salió al encuentro de Diego.

Al verlo, Isabel se quedó un poco parada. Diego no era tal y como le recordaba. Sus facciones eran más duras y parecía más alto. Algunos dicen que volvió a Teruel rico y al mando de un centenar de hombres; otros que pobre y solo, como un mendigo. Sea como fuere, después del viaje que se había pegado no debía estar en su mejor momento

Diego, en cambio, quedó deslumbrado. Isabel estaba guapísima con sus galas de novia. Tanto que el mosqueo se le quitó de golpe. No sabemos a ciencia cierta que hizo en sus años de aventuras, pero lo que sí es seguro es que había aprendido algo: Los besos en la boca, aparte de ser una guarrada, daban gustirrinín.

“Bésame, Isabel”, dijo cogiéndola bruscamente por la cintura mientras buscaba su boca. Ella se echó atrás, sobresaltada. La educación sexual proporcionada por las ayas era muy deficiente y para Isabel los besos en la boca se entremezclaban misteriosamente con signos de pureza sanguinolentos que el de Azagra reconocería inmediatamente. “Pero si me acabo de casar”, contestó confusa.

“No seas boba, mujer. Si te va a gustar”, insistió él. A Isabel, desconcertada, se le agolparon en la memoria aquellos cinco años de resistencia pasiva en solitario y, sin poder evitarlo, se puso baturra: “Para bobo, tú. A buenas horas apareces”, dijo.

Las consuegras reclaman a Isabel y los amantes no tienen tiempo de más. En la puerta de la casa que ahora es la de Isabel, Diego cae fulminado. Su corazón enamorado no ha podido superar el rechazo de Isabel.

Al día siguiente, una mujer velada se presenta en el funeral de Diego. Es Isabel que, resueltas sus dudas en la noche de bodas, se arrepiente de no haberle dado el simple beso que le pedía. Así que se acerca al féretro y, mientras está besando los labios fríos del cadáver, cae desplomada sobre él. Ha muerto de amor.

Era el siglo XIII en Teruel. Si hubiera sido el XXI, el CSI hubiera averiguado rápidamente por qué medio actuó el amor. Quizá un virus extraño contraído por Diego o una malformación congénita de alguna válvula cardiaca. Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad. Pero, aún así, en muchos lugares del mundo todavía siguen muriendo chiquillos solo porque se han enamorado como bobos.

En todos los lugares del mundo donde las mujeres siguen considerándose seres que deben ser gobernados.

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LA AMBIGÜEDAD SEXUAL DE KATHARINE HEPBURN

Autor: gloria
Fecha: 23 May 2007
Orgullosa y reservada, al tiempo que generosa y comprometida ( en palabras de Mann) son los rasgos que convirtieron en una de las figuras del siglo XX. Aunque a eso hay que añadir su fama de insumisa y rebelde, su relación con Spencer Tracy y una belleza salvaje y atemporal. Además, no hay que olvidar su importante filmografía, que le hizo ganar cuatro Oscar (siempre en la categoría de protagonista).

Aunque el éxito no siempre la acompañó. Sus principios fueron desastrosos: la primera obra en la que actuó profesionalmente fue un fracaso. Seis meses después, la Hepburn se casó (por primera y última vez) con un miembro de la alta sociedad de Filadelfia. Pero el matrimonio apenas duró un año. La indomable Kate se había cansado de hacer de ama de casa.

Su debut en el cine en 1932 con Doble sacrificio, melodrama dirigido por George Cukor, quien se convertiría en su amigo, consejero y director de confianza. Kukor enseguida se dio cuenta de que estaba ante un mito en ciernes: “No se parecía a los años treinta, sino a si misma. Luego las chicas empezaron a imitarla y la década se pareció a ella”, dijo.

Sin embargo, en 1938 (a pesar de que ya había ganado su primer Oscar) era la primera en la lista de venenos de la taquilla, como llamaban a los actores que no resultaban rentables para ningún estudio.

Los rumores sobre su homosexualidad ya se habían disparado cuando apareció vestida de chico en La gran aventura de Sylvia. Pero cuando llegó el estreno de La fiera de mi niña vivía con una mujer. Además, iba sin maquillar, daba plantones a la prensa y se burlaba abiertamente de la falsa moral de Hollywood. La película fue uno de los fracasos económicos más inexplicables de la historia del cine.

Katharine no se desmoralizó. Simplemente, volvió a Brodway. Allí estrenó la obra que cambiaría el curso de su carrera: Historias de Filadelfia. Fue un triunfo espectacular y además la Hepburn había convencido a Howard Hugues (que entonces era su amante) de que comprara para ello los derechos para el cine.

Cuando quisieron rodar la película, la Metro no tuvo más remedio que ceder a las exigencias de la actriz y la incorporó a su nómina. Sin embargo, la desaprovechó en papeles desastrosos, hasta que el cielo la premió con La costilla de Adán. La Hepburn, una gran mujer de negocios, también había comprado los derechos del guión. La Metro tuvo que doblegarse de nuevo y, además, esta película la emparejó con Spencer Tracy.

Cuando fueron presentados, ella dijo:”Me temo que soy un poco alta para usted”. Él la miró de arriba abajo y contestó.”No se preocupe, miss Hepburn. Yo me encargaré de ponerla a mi altura”. Fue el inicio de una pareja memorable.

Pero, ¿qué clase de relación existió de verdad entre ellos? Spencer Tracy era un actor alcohólico y torturado; eso no parece encajar con la elegante e izquierdista Katharine. Y además, era católico, por lo que nunca se divorció ni llegaron a convivir. Es más, se veían muy poco. Aún así, la actriz asumió su faceta quizá más publicitada: la de amante-enfermera del gran actor.

Tras la muerte de Spencer Tracy, ella siguió rodando películas que han pasado a la historia del cine, como De repente el último verano o El león en invierno. También obtuvo grandes éxitos en Brodway, como Larga jornada hacia la noche, de O’Neill.

Katharine Hepburn siguió actuando casi hasta su muerte, ocurrida a los 96 años. Al día siguiente, todos los teatros de Brodway apagaron sus luces para rendirle homenaje

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De cuerpo entero

Autor: yomujer
Fecha: 22 May 2007
amo mi cuerpo cuando está con tu cuerpo
e. e. cummings

amo mi cuerpo cuando está con mi cuerpo
r. citlali

Desnuda, recostada contra la cabecera de mi cama, contemplo el espejo de mi soledad mientras oigo avanzar uno tras otro los hermosos cuartetos de Beethoven. Entre almohadones bermellón y mullido azul marino veo el cuerpo que soy, miro mi imagen en reposo: el cabello cubriéndome los hombros mojados por la luz de la mañana, la extensión torneada de mis piernas, la piel transpirando mi deseo. El calor veraniego filtra susurros de la calle donde nadie transita el domingo en que te aguardo.

Penélope sin ropa y tumbada sobre el indolente lecho, a la deriva espero a Ulises tejiendo las hondas costuras de mi anhelo. Imagino el peso de su cuerpo sobre el mío, la manera en que habrá de rodear mi cintura con sus brazos, de ceñirme y de besarme; la forma en que lo haré mío por instantes que habrán de ser eternos, su arte de lamerme delicadamente y sin premura, como quien limpiara miel de las alas de una mariposa con su lengua nocturna y refinada.

Imagino su aliento y sus palabras cayendo al laberinto de mi oído, los latidos de su pecho, el bellísimo y enhiesto volumen de su miembro deslizándose en mis manos, en mis senos, en mis labios ávidos y hambrientos. Pienso en su irrupción hasta el final del grito que habré de amortiguar en su manzana de Adán sin otro paraíso que mi cuerpo, sin más travesía que sus jadeos, sin más horizonte que la tierra de fuego de mi sexo.

En la luna del armario, luna llena de tiempo sorprendido, arde mi carnalidad ofreciéndose al verano: mis pezones erectos, mis ingles empapadas, mi boca predispuesta al rompeolas de su verga y al resplandor negro del beso. Contemplo la elástica dureza que habré de perder año con año, pero que hoy está firme y erizada; alzo mis palmas por la curva de mi cuello, y desde mis senos turgentes las conduzco al repliegue secreto de los muslos. Miro el delicado vello que decora el higo entreabierto de mi sexo, más terso ahora y más hinchado. Nada turba la transparencia de esta imagen: yo conmigo excitada, entregada de lleno al placer de acariciarme y al ritual de mirarme acariciarme.

Flexiono las rodillas a la altura de los pechos, me inclino hacia delante para ver el jugoso misterio que palpita y que mis yemas ofrendan, lujuriosas, al tacto del sol de la mañana. Estoy mojada, cautiva en la pasión, ardiente a flor de piel con mi apetito. Admiro la humedad que resbala hasta inundar el remolino del ano, y con mis yemas unto mi almíbar pegajoso y brillante entre las nalgas. Como una gema que se agranda, descubro a la luz el clítoris urgido del roce de otro sexo o de una bífida lengua de serpiente. Veo la enrojecida expresión de mi cara en el espejo situado al pie del lecho donde las sábanas azules como el océano se amontonan, separo al máximo las piernas e introduzco la punta del dedo del corazón. Por dentro me endulzo y por fuera me electrizo hasta el jadeo.

Soy este cuerpo que amo, ese cuerpo que obseva el palpitar de mi reflejo. Soy esa hembra cálida que mis manos recorren con ternura, este deseo que miro frente a frente y que fluyendo hacia sí mismo me seduce al contemplarme, arrastrándome hacia al fondo del estanque que es la luna del armario.

Absorbo el vaho que sube desde el centro de mí, el fuerte olor a finas hierbas que enerva mis sentidos e impregna los compases de música de cámara y gemidos. Podría gritar que amo este aroma a gruesa flor quemada, que adoro el ardiente sabor a mujer sumergida entre diamantes, a piedra que se arroja en las riberas del día y agita el resplandor de mis pestañas.

A solas con mi pensamiento y con mi cuerpo, estoy aquí conmigo acercando los espacios que separan mis ojos de los ojos que me ven desde adentro del espejo. Y sin embargo también hay otras imágenes hendidas, restos de realidad o sueños diurnos, presencias convocadas por la magia de mis dedos. Toco mi suavidad, recorro el borde de mis dos profundas y untuosas cavidades; me aprieto las aureolas endurecidas y, como en la línea de Kavafis, recuerdo a mi cuerpo como agua desbordada en la bella textura de otros cuerpos. La lujosa memoria de mi piel no olvida sus íntimos amores, ni lo que fue temblor de almizcle y leche.

Como en un caleidoscopio vuelvo a ver las pestañas de Claudita tras mi Monte de Venus, chupándome otra vez, a los quince años; el torso de Miguel, su polla dura, la primera que degustaron mi sexo y mi garganta; el pubis depilado de Lorena quemándome de nuevo un día de campo, a campo abierto, en Cuernavaca; los labios carnosos de Carmen y de Pedro hinchándome al unísono la vulva con la ternura de sus lenguas; el falo gigantesco, y del grosor de mi muñeca, de Mariano.

Me detengo en la imagen suculenta de Mariano, en sus tiernos e inútiles esfuerzos por entrar en mi culo sin dañarme para ofrecerme el placer transgresor que yo pedía. Veo mi ano y aún hoy me parece imposible haberlo soportado en esa musgosa estrechez, de haberlo recibido totalmente hasta el vellocino de sus rizos luego de mucho tiempo de intentarlo, un domingo lejano y como éste, primero a cuatro patas abriéndome yo misma con las manos a su empuje. Después boca arriba, con una almohada bajo mis caderas y con los pies relajados en sus hombros, sin lograrlo. Hasta que sentada encima de él fui descendiendo, poco a poco, hasta sentir hervir entre las nalgas el aceite frondoso de su pelvis.

Conseguí con insólita paciencia que su inmensa polla me penetrara por atrás, triunfal y entera, dilatándome con un fugaz dolor que de inmediato se esfumó para transformarse en aullido de placer. Y llegó así por completo al fondo de mi entraña hasta entonces intocada, y desde aquella vez adicta.

Ante este mismo espejo desfallecí gozosa, una y otra vez, flotando en la marea de mi delirio, contemplándome enculada, sudorosa como ahora me contemplo, mientras él estrujaba la fiebre de mis senos y mordía mis hombros y mi nuca, y preguntaba, temeroso de lastimarme si, como él, yo estaba disfrutándolo.

Apretando mi espalda contra su pecho le respondía que sí con susurros que apenas atinaban a salir de mi garganta, al tiempo que yo me acariciaba con ambas manos, o le daba a beber la miel que, como ahora, entonces escurría con abundancia de mis dedos. Los dos reímos al completar aquella hazaña, sin sacar la magnífica enormidad que ahí permaneció albergada y latiendo a lo largo de los estruendosos e incontables orgasmos que supo prodigarme, y de los que mi amiga Paola fue cómplice caliente, jadeante y asombrada boca en mi clítoris que ardía.

Más a fondo introduzco dos dedos, extasiada en la vívida memoria de Mariano, en el recuerdo de sus caricias y de su ronco gemir aferrado a mis caderas, en su olor a madera de roble y a limones, en los embates de la extensa largura de su verga coronada por una cabeza que apenas me cabía entre los labios, en el sabor a durazno de su líquido profuso estallando festivo en el cielo de mi boca. Rememoro también a la dulce Paola y a su cuerpo de grácil bailarina entre mis brazos, a su pubis resbaloso restregándose en el mío, chapoteando las dos, chorreando a mares apretujadas contra la tarde o la fatigada noche, besándonos fogosas, paladeando nuestros coños y devorándonos los culos con las piernas en alto, o aplanando mis senos en el bronce de los suyos como locas magníficas, hasta caer sonrientes en los duros muslos de Mariano.

Cierro los pápados y sostengo la voluptuosa visión de mi cuerpo en otros cuerpos fragmentados en sílabas de fuego. Veo mi espalda arqueándose al suspiro, mis rodillas enmarcando mi cara, mis labios absorbiendo con fruición hilos espesos de líquida blancura, mi coño desgajado en la delicia del galope, la embestida constante martillando mis nalgas, las caderas clavadas entre las mías, mis dedos crispados sosteniendo una cabeza golosa y voraz entre mis muslos, mi dejar de ser yo para ser la que ahora mismo es todas las mujeres, la hembra cadenciosa en el fulgor que me enceguece y confiere su brillo profundo a mis pupilas. Y sé que en el espejo mi imagen prosigue su tránsito en las aguas del recuerdo tocándose por dentro los silencios. Percibo los latidos cada vez más intensos de mi sexo, la cristalina emanación transformada en río de lava que brota de un cráter antiguo y reciente al mismo tiempo.

Intuyo que el reflejo de mi cuerpo se está meciendo febril en su deseo, que al igual que yo tiene los ojos apretados, y se deleita en el roce de las yemas sin querer demadejarse en el orgasmo. Aunque tal vez, en el espejo, mis ojos aún estén abiertos y desde ahí yo traspase hacia este lado, e hincada en la orilla de la cama me espíe vouyerista y minuciosa hundir otro dedo y otro más en el culo, abriendo y presionando los pétalos donde empapa su eréctil lenguaje mi deseo.

Mi boca besa el calor hedonista de los rayos potentes del verano, con el corazón golpeándome los labios que mis dientes mordisquean asiéndose a la vida, celebrando la playa que es mi piel, mi puerto franco.

Soy mi cuerpo desdoblándose en esta soledad donde me miro y no me miras arder, expuesta a la intemperie de mi espejo. Penélope desnuda y vestida por la música de Beethoven, aguardo narcisista a que tú llegues. Y acorde tras acorde voy bordando y destejiendo los estambres del anhelo para hacerte gemir en cada beso, para oírme jadear con tu dureza, para engullir hasta el fondo de mí nuestro naufragio.

Para que tú navegues, el mundo se hará líquido en mi sexo, y este dormitorio –la nave a la deriva que ahora habitan mis últimos fantasmas– será un sólido cuerpo en tu reflejo. Tal vez no me haces falta, lo sé, tal vez no vengas, pero te espero radiante aquí conmigo como el agua de julio en pie de guerra.

Rowena Citlali

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Obsesión por las marcas

Autor: yomujer
Fecha: 7 Feb 2007
No puedo negar que las marcas muy conocidas suelen usar materiales de buena calidad. ¡Sólo faltaría, con los precios que tienen sus prendas!. Pero tampoco debemos afirmar que las desconocidas, o muy normalitas, nos ofrecen malos productos, ya que, precisamente por haber de todo, podemos encontrar ropa, calzado y todo tipo de complementos muy buenos y a unos precios asequibles: todo es cuestión de saber elegir.

También es verdad que esas marcas presentan las últimas tendencias de la moda, si bien algunas siguen siempre la misma línea, con pocos cambios. Las otras no se quedan a la zaga, pues la competencia es fuerte y lógicamente, para vender, necesitan estar actualizadas.

No quiero decir con esto que no se compren prendas y artículos de marca, sino que no hay que obsesionarse con vestirse siempre “de marca”, ya que hay personas que parece que no saben hacerlo de otra manera y, aunque algunas puedan lucir muy bien, otras parecen verdaderos anuncios andantes, que -en mi opinión- resultan chabacanas y horteras.

“Es de marca, es bonito”. Pues no; hay auténticos atentados al buen gusto también. Y lo que me repatea es el abuso de los precios: me parece una tomadura de pelo muchas veces.

Lo importante es la personalidad: el saber adaptarse a la moda de acuerdo a tu estilo, edad y también a tu cuerpo.

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AMISTADES ROTAS

Autor: Valeria
Fecha: 18 May 2007
AMISTADES ROTAS

Bueno, ya está. Ha ocurrido. Tu pareja se ha roto. No es la primera ni será la última, pero después de años de relación monógama en la que te has volcado en la pareja, en los hijos, en la casa, te encuentras de pronto muy, pero que muy sola.
Quieres regresar a algún tipo de vida social y no tienes con quién.
Siempre habrá alguna amiga con la que compartir un café o ir al cine una vez al mes, pero tus amistades seguirán con su vida. Es probable que ya no te apetezcan esas reuniones de pareja, porque claro, tú ya no la tienes. Parece que no encajas, que sobras allí. Incluso piensas que algún que otro marido ha comenzado a mirarte raro, como si tuviera temor a que el divorcio fuese una especie de virus contagioso. Sobre todo si la decisión de romper ha sido tuya.
¿Y esa pareja que creías amiga y ahora ha dejado de llamarte sin más? Está claro, se han puesto del otro lado, lo cual no es reprochable hasta cierto punto. Pero… ¿por qué razón han dejado de llamarte a ti? ¿Se rompe la pareja y se rompe la amistad? Si, puede ocurrir.
Lejos de deprimirnos chicas, debemos ir en busca de nuevos horizontes. ¿Te gusta leer? Pues busca en tu ciudad algún grupo de lectura. Si preguntas en las bibliotecas, seguro que sabrán orientarte sobre alguna de éstas tertulias. ¿Siempre has tenido el gusanillo del arte? Pues apúntate a clases de pintura; algunos ayuntamientos imparten talleres gratuitos. ¿Ha llegado el momento de ponerse en forma? Enfúndate en un chándal y sal al parque a pasear. Regálate una mascota; los perros son siempre un buen acicate para comenzar una conversación. ¿Tus hijos son pequeños y estás aún muy pillada con ellos? Aprovecha y disfruta; escápate a un hotel con animación infantil. Llévales a todas las actividades lúdicas que organicen en la ciudad. Olvídate por un día de las tareas de la casa y organiza una acampada en su cuarto.
Piensa en que el tiempo libre del que ahora dispones es sólo tuyo; ya no tendrá lugar ese tita-afloja para decidir si mar o montaña. Ahora eres tú la que elige, la que es dueña de su tiempo, la que puede permitirse el lujo de un domingo entero de tumbing frente al televisor atiborrándote de palomitas mientras los hijos están de fin de semana alterno. No más discusiones sobre el mando a distancia. No más calentarte la cabeza sobre el menú del día festivo.
No tengas prisa por volver a emparejarte; disfruta de tu nuevo status. Busca amistades afines, recíclate, crece como ser humano. Haz que el objetivo de tu vida sea la serenidad.
Con el tiempo, si alguien ha de llegar, lo hará. Y si el príncipe azul no aparece en su cadillac blanco a rescatarte, no importa. Tú ya has resistido. Date la enhorabuena y sigue tu camino.

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VACACIONES CON NIÑ@S

Autor: Valeria
Fecha: 17 May 2007
VACACIONES CON NIÑ@S

Nuestras merecidas vacaciones están a la vuelta de la esquina y estás planteándote dónde pasarlas. Desde aquí quisiera aconsejaros algunos hoteles en los que me he alojado y que pueden hacer de vuestras vacaciones un descanso para toda la familia. Se trata de establecimientos pensados para que todos puedan participar en actividades y, aunque el relax junto a la tumbona también está permitido, en estos lugares, los pequeñ@s son los reyes.
En este primer artículo, comenzaré por la Costa Almeriense; horas de sol aseguradas y precios bastante asequibles incluso en el mes de agosto. Aquí tenéis mi primera selección.

ZONA de RETAMAR

Retamar tiene a su favor la cercanía con la capital almeriense (apenas 15 kilómetros) y que los establecimientos que allí se ofertan son todos de nueva planta. De hecho, todos fueron inaugurados para los Juegos del Mediterráneo del año 2005.
A las fabulosas playas de Cabo de Gata se llega en apenas veinte minutos en coche.

Hotel Cabo de Gata Garden 4****

Habitaciones espaciosas, con muebles funcionales. La comida buffet es variada y ofrece un régimen de Todo Incluido de calidad, con bebidas alcohólicas de marca (Bacardi, Larios, DYC). Las reservas tienen suplemento. Tiene una única piscina con bastante capacidad y en forma de lago, que comienza con zona infantil. El equipo de animación es fabuloso y organizan durante toda la jornada actividades para grandes y pequeños: minidisco en el agua, aquagym, torneos de bolos, tiro con arco, waterpolo, etc. Después de la cena entra en función la minidisco, donde los animadores harán las delicias de los más pequeños con canciones divertidas. Los papás son invitados a participar a bailar la famosa “Bomba”. Toda la música se puede comprar en un CD editado por Garden Hoteles. Después del bailoteo de los peques, tiene lugar el espectáculo para los mayores; la mayor parte de las veces pequeños skechs representados por el propio equipo de animación, aunque una vez a la semana actúa un grupo en directi.
Eso sí, al ser un hotel familiar al 100%, a las doce todos a dormir.
Hotel Barceló Cabo de Gata 4****

Más lujoso que el anterior. Las habitaciones y cuartos de baño son amplios y elegantemente decorados. En este hotel no tendrán problemas de espacio. Ofertan cuatro piscinas exteriores (incluida una infantil). Existe un mini-club para los niñ@s a partir de los cuatro años, con sus propios aseos (decorados al estilo de Ágata Ruiz de la Prada) y dos monitoras que atenderán con paciencia infinita a los pequeños. Dibujar, recortables, películas infantiles, están a su disposición. Su emplazamiento es ideal ya que se encuentra justo al lado de la piscina, así que podréis tomar el sol tranquilamente mientras vuestros hijos juegan encantados. Por la noche funciona la mini-disco, junto al snack bar de la piscina.
Para los mayores, varias veces por semana ofertan espectáculos y música en vivo.
La comida es excelente y el hotel ofrece los regimenes de media pensión y todo incluido (en este caso la carta de bebidas sin suplemento está un poco más limitada que en el hotel anterior).
El Barceló Cabo de Gata tiene además un espléndido SPA, donde ofrecen tratamientos de salud y belleza, con unos precios realmente atractivos. Si queréis disfrutar de ellos, os recomiendo hacer la reserva el día de vuestra llegada, ya que está muy solicitado.

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Ambos establecimientos están incluidos en la mayoría de los catálogos de playas. Como aportación personal, un par de consejos. Acudid siempre a una agencia de viajes: son profesionales que os asesorarán y buscarán la mejor oferta para vuestras vacaciones.
Y no dejéis las reservas para última hora; la mayoría de establecimientos tienen ofertas de compra anticipada, con descuentos e incluso noches gratis, que pueden mejorar considerablemente el presupuesto.

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Psicología Positiva

Autor: Laurap
Fecha: 16 May 2007
Los procesos de cambio, incluso las situaciones más negativas que la vida nos pueda ‘regalar’, debemos aceptarlas como un crecimiento constante.

Mientras una situación crítica sea tomada como un ‘prueba’ que hay que superar sea como fuere, no se superará. En realidad, como dice Osho, ‘la hierba crece sola’.

Mientras estemos convencidos que estamos en esta vida para luchar, no haremos más que cansarnos peleando, y el bosque se nublará por la batalla… pero si, la base del acuerdo, es vivir, sentir, y aceptar el crecimiento, aún y cuando sea doloroso, entonces nos encontraremos, que no es tan dificil.

Nos hacemos preguntas negativas, polarizándonos.
En realidad estas preguntas no son correctas. Las respuestas, no pueden ser lógicas.
La vida pasa por nosotros como el aire entre las hojas, no podemos dominar, ni la vida, ni la muerte.

Psicológicamente, las situaciones duras, son paliables con el tiempo, con la búsqueda de soluciones rápidas. Hay estratos.
A veces, amigas, hay soluciones.
A veces no.

Respiremos hondo y, cabeza alta.

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