Último día de Enero y el día de los enamorados está cerca. Este año no quieres gastarte mucho dinero y piensas en preparar una cena para dos en casa. “Cenar, tendremos que cenar igual”, ¿verdad? Pero, ¿Qué podemos hacer para que no sea una cena más?
Hoy te vamos a dar unas claves para hacer una perfecta cena romántica por San Valentín.
Ve a tu comedor y observa la mesa. ¿Qué mantelería puede quedar bien? Elegir el mantel es algo muy importante, no dejes que el mantel más viejo y lleno de manchas que no salen ni con el mejor detergente, arruine la noche. Una vez elegido un buen mantel, no te olvides de tenerlo limpio y bien planchado antes del día 14 de febrero.
La luz con la que vas a ambientar la sala es muy importante. Haz pruebas. Si consideras que la luz es muy fuerte, prueba a tapar la lámpara con una prenda fina y coloca algunas velas por el comedor o la mesa. Darán un aire muy romántico.
No vale no tener un menú pensado. Llamar para que te traigan una pizza a domicilio no queda bonito para ese día. Así que hagamos las cosas bien y pensemos algo especial; busca un plato que acompañe a un buen vino. Recuerda que los tintos acompañan mejor las carnes, los blancos a los pescados y los rosados a la pasta.
Si tenemos oportunidad de usar una buena cubertería en conjunto con un juego de copas, sería estupendo, pero no olvidemos que la mesa no podrá quedar desnuda ese día, también vestirá elegante y qué mejor que un centro de mesa sugerente.
Apunta comprar un par de flores para ese día y colócalas en el centro de la mesa en cualquier jarrón. Si no tienes, siempre puedes improvisar uno con algo así.
El olor es importante. Vamos a cenar, así que no pongas un ambientador fuerte que nos impida saborear la comida. Busca un incienso suave y fresco que ayude a relajar el ambiente.
Y fin, ya no tienes que pensar en nada más para sorprender a tu pareja el 14 de febrero.