¿Cómo tener una buena hidratación?

hidratante

La hidratación interviene en múltiples funciones fisiológicas como la digestión, la respiración o la termorregulación, y afecta al rendimiento físico y mental. Por eso, es importante beber lo necesario a lo largo de todo el día. Siempre se recomienda beber agua a menudo, un litro y medio o dos litros al día. Sin embargo, esta cantidad debe aumentar en verano para no deshidratarnos. También hay que aumentar la ingesta de agua cuando practicamos deporte. La deshidratación tiene consecuencias como el cansancio, dolor de cabeza, dificultad de concentración, malestar general, calambres musculares, nauseas, aumento del ritmo cardiaco, o el empeoramiento tanto de la hipotensión como de la hipertensión, además de agravar algunas enfermedades.

Para conseguir una adecuada hidratación, además de incluir en la dieta alimentos ricos en agua, es aconsejable variar el tipo de bebidas que se toman a lo largo del día. Además del agua, las infusiones, los refrescos, los zumos o los lácteos ayudan a beber lo necesario. El cuerpo humano pierde líquidos constantemente y por eso hay que darle lo que necesita. Con el embarazo y la lactancia se producen numerosos cambios en el cuerpo y se modifican las necesidades nutricionales e hídricas. En esta etapa aún debemos hidratarnos más.

Hay que tener en cuenta que no sólo debemos hidratarnos por dentro, también debemos hacerlo por fuera. Con esto nos referimos a las cremas hidratantes que son muy buenas tanto para nuestro cuerpo, como para nuestra cara. Para saber cuál es la nuestra, debemos hacernos un estudio de la piel para saber el tipo de piel que tenemos. ¡Cuídate por dentro y por fuera y tu físico te lo agradecerá!

 

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