Comprar zapatos: cómo acertar

Vestir nuestros pies es más que ponernos calzado. Hay que saber elegir para no acabar sufriendo las consecuencias.

Cuando vamos de compras, normalmente nos centramos en dos conceptos a la hora de decidir. Uno es encontrar un buen precio, y el otro es conseguir la mejor calidad posible. Ambos conceptos no siempre se pueden combinar, aunque a veces podemos encontrar un equilibrio. Sin embargo, hay ocasiones en las que no basta con comprar algo bueno a buen precio. También es importante que nos haga sentir a gusto y se adapte a nuestro estilo. Sobre todo cuando hablamos de ropa y calzado. Y es que unos zapatos pueden ser muy económicos o tener una calidad incomparable, pero si no son cómodos, no podemos decir que la compra ha sido acertada.

Por esta razón, es importante saber tomar una decisión a la hora de elegir unos zapatos. Y por eso queremos comentar algunas ideas útiles para encontrar los zapatos que mejor nos sienten.

Lo primero: tener claro lo que quieres

Puede resultar obvio, pero mucha gente sale a comprar sin tener una idea de lo que está buscando. No está mal salir a dar un paseo y mirar escaparates, ni mucho menos. Es más, puede que sea positivo, ya que así podrás hacerte una idea clara de lo que hay disponible en estos momentos y de lo que te gustaría encontrar. Dedica suficiente tiempo a esto para tener en la mente qué zapatos quieres probarte.

A la hora de hacer la compra, debes tener en cuenta cuál va a ser el uso que le darás. De ello dependen aspectos como el color o el estilo. Unos zapatos italianos para mujer son perfectos para esas ocasiones en las que te quieres sentir elegante, como una fiesta o un evento especial. Con o sin tacón, el estilo italiano es uno de los más buscados cuando hablamos de zapatos de fiesta.

Busca tu comodidad

Tal vez te guste ir a la moda y hayas visto zapatos con alturas o diseños casi imposibles. Sin embargo, no debes sufrir tan solo por llevarlos. Al contrario, un calzado que no sea cómodo puede afectar a la salud de tu pie, por lo que antes de tomar una decisión tienes que ser consciente de ello.

Si sabes que no aguantas un tacón muy fino o demasiado alto, que las puntas o la horma estrecha te hacen daño cuando llevas un tiempo con ellas puestas, será mejor que ni siquiera te plantees elegir estos modelos. Es mejor caminar cómodamente que vestir a la moda, porque acabarás deseando quitarte los zapatos y caminar por la calle sin ellos a seguir un minuto más con esta tortura.

No creas que esto aplica solamente al calzado femenino. También es importante si usas zapatos para hombre. Una suela demasiado rígida o una horma que no se adapta bien al contorno de tu pie solo te hará daño.

Busca zapatos que amortigüen la pisada y permitan la transpiración. Sobre todo si los vas a utilizar frecuentemente o durante largas jornadas. Luego, si además de cómodos te sientan bien y son bonitos, mucho mejor. Pero mira esto como un aspecto secundario.

El momento de la prueba

Decir que tienes que comprar un zapato que sea de tu talla es algo que ni siquiera hace falta decir. Aunque a menudo puedes encontrarte con que un fabricante difiere un poco de otro en este sentido. Hay marcas que se caracterizan por quedar muy justos o demasiado holgados, aún siendo del mismo número. Por eso, lo mejor es empezar por saber si es un fabricante más o menos estándar o tiene sus propias condiciones.

Cuando te vayas a probar el zapato, hazlo tal y como lo piensas llevar. Si vas a utilizar medias o calcetines gordos, que sean estos los que tengas puestos en el momento de la prueba. Así podrás asegurarte de que son los adecuados.

Si estás haciendo la prueba en una zapatería, seguramente te darán un solo zapato para probar, normalmente el derecho. Es conveniente que pidas que te saquen el compañero, ponerte los dos y caminar un poco por la tienda. Puede que tener al dependiente mirando te haga sentir nervios, pero es muy importante dedicar tiempo para ver cómo te sientes. Si simplemente te pones uno, miras que te encaja bien y lo compras, puede que al empezar a usarlos te arrepientas.

Si un zapato te aprieta cuando te lo pones, no lo compres. No cometas el error de pensar que se irá dando de sí a medida que lo utilices. Puede que sea verdad, pero antes pasarás horas sufriendo un dolor que podías haber evitado.

¿Y si compras online?

Si eres de los que prefieren hacer sus compras por Internet, no tienes por qué renunciar a conseguir un calzado cómodo. Solo necesitas elegir adecuadamente las tiendas en las que comprar. Que tengan variedad y una buena selección de marcas de calidad.

La zapateria para mujer online Pell Toirà es un ejemplo de tienda online que ofrece lo que puedes necesitar. Cuenta con un amplio surtido de calzado, ordenados por tipos y marcas para encontrar fácilmente lo que buscas. También tienen buen precio y una calidad más que interesante.

Además, algo que es muy de agradecer, los gastos de envío son gratis. Lo cual hace que solo pagues el precio de tus zapatos, como harías en una zapatería física. Y si cuando llegue tu pedido te das cuenta de que te has equivocado de número o el zapato no se ajusta bien al pie, puedes devolverlos y hacer cambios sin problema.

En resumen

Ten en cuenta que comprar bien no es solo encontrar buenos precios. Tampoco es hacerte con algo de buena calidad, aunque es evidente que este punto es importante. Cuando hablamos de comprar zapatos debemos verlo como una inversión en la salud de tus pies. Hay otras cosas que se deben tener en cuenta a la hora de hacer una buena compra, como los materiales con los que están fabricados. De cualquier modo, es fundamental que no dejes que las prisas te hagan tomar una decisión que lamentarás cada vez que te pongas los zapatos.