Muchas son las mujeres que no emprenden ningún desafío, ni tan siquiera salen a la calle, sin mirar previamente el horóscopo.
Uno de los debates fundamentales en torno al horóscopo, y que trasciende el hecho de que si quien lo escribe lo hace a conciencia o no, es si realmente predice o condiciona nuestra vida.
En otras palabras, hay quienes aseguran que el horóscopo bien realizado, por una persona con verdaderos conocimientos en astronomía, predice hechos futuros pero además, deduce cosas que han quedado en el pasado de cada persona. Es así que a través de la fundamentación de épocas anteriores, se logra dilucidar lo que ocurrirá en un tiempo futuro, claro está, con la influencia de los astros.
Por el contrario, existe un sector que se opone a creer en la predestinación y asegura que el hecho de leer algo que, supuestamente ocurrirá en el futuro, condiciona a la persona a seguir una serie de pasos que inevitablemente derivarán en estos sucesos. Es decir, en esta postura se plantea la mentalización de la persona con lo pronosticado, de tal manera que sin percibirlo, la misma persona acede a los hechos planteados.
En realidad quienes han estudiado y aun hoy estudian el comportamiento de los astros en el Universo, afirman que no existe nada librado al azar en el cosmos. Todo tiene un fundamento comprobable.
Lo cierto es que el arte de las predicciones deviene de culturas antiguas, como las civilizaciones indígenas.
Fuente: más allá de la ciencia