El timo de la estampita, ahora es vía teléfono

Es muy habitual recibir mensajes a través del mail que te avisan de estafas, robos y un sin fin de precauciones que hay que tomar cuando vas a la compra, cuando sacas dinero del cajero o cuando recibes un mail con un determinado asunto.

La mayoría están registrados como “hoax”, término utilizado para definir los bulos o noticias falsas que circulan por la red. Hay determinadas páginas que ayudan a romper este tipo de cadenas que, normalmente, tienen el objetivo de conseguir direcciones de mail con fines publicitarios.

La mayoría de veces, no hago casos y, en determinadas ocasiones, antes de eso, consulto a través de la red para confirmar si se trata o no de un mensaje falso. Simplemente, copiando parte del texto, el asunto o el encabezamiento del mismo en la barra del buscador, aparecerá información sobre el asunto.

Esto mismo he hecho con un mensaje que me ha llegado recientemente, avisando sobre la estafa de números de teléfono falsos que te hacen una llamada perdida en tu móvil para que así, tú devuelvas la llamada y te encuentres con un contestador que te indica que mandes un sms para acceder al mensaje urgente que has recibido.

No existe tal mensaje y lo único que pretenden es recaudar dinero a través de los sms que se puedan enviar.

Este fraude lleva sucediendo más de un año, sólo que van cambiando los números desde el que te hacen la llamada.

Ante una llamada perdida, mucha gente piensa que ya volverán a llamar pero, hay otra mucha que está esperando una llamada importante, una oferta de trabajo o cualquier noticia de relevancia y accede a realizar el envío del mensaje. Este fraude no supone una gran pérdida económica para quien realiza la acción, pero es necesario saber que con ello, hay unos listos que se están lucrando y aprovechando de la gente.

Para evitar este tipo de actos, hay una página web que nos puede ayudar a descubrir de dónde procede esa llamada perdida y comprobar si se trata de uno de estos fraudes.

Es triste pensar que cada vez nos estamos volviendo más desconfiados, pero todavía es más triste saber que lo estamos siendo con motivos.