Entrevista: Pilar Bellver, una escritora con mucha garra.

 

En el edificio Eurobuilding en Madrid entrevisté a la fantástica escritora Pilar Bellver, que presentaba su último libro «La vendedora de tornillos».

Se trata de una mujer con mucho carácter. Os la recomiendo.


Pilar Bellver es una profesional de la publicidad, una directora creativa. ¿Piensas que las mujeres ya tenemos la igualdad suficiente en la sociedad para que todas podamos acceder a puestos como este? (Muy rotunda) No no no no. Hay un montón de ámbitos en los que las mujeres están preparadas desde hace tiempo y no han llegado. Si hubiese llegado no haría falta una ley de igualdad, por ejemplo. Lo que pasa es que en ámbitos específicos muy profesionales en donde las empresas privadas van tan alrededor del dinero y de los beneficios, no tienen más remedio que contratar a una mujer si es que está más cualificada en ese ámbito específico, pero tiene que ser mejor, estar por encima ya de antemano, sino, en igualdad de condiciones, de ninguna manera.
En la novela que hoy presento, La vendedora de tornillos la protagonista es una directora creativa, que en eso si que es autobiográfico, que presenta un poco como son las empresas y como se portan con las mujeres en estos sectores. Aparece la vendedora de tornillos que va de polígono en polígono vendiendo tornillos. Sale de la protagonista contratarla como vendedora ya que intuye su capacidad y más tarde sus jefes la felicitan, pero desde luego de ellos no sale.
¿Entonces la ley de paridad te parece bien verdad?Pues fíjate, yo tengo una amiga que decía siempre lo siguiente: Yo sabré cuando habrá acabado el machismo en el trabajo: Cuando haya tantas mujeres inútiles, absolutamente torpes, en puestos de dirección como hombres. La ley de paridad es una ley de discriminación positiva, que en este momento es necesaria. En Usa, por ejemplo, pasó parecido; tuvieron que obligar a que las principales universidades americanas admitiesen a un número determinado de estudiantes negros, aunque tuviesen,  algunos, notas más bajas que otros blancos en los exámenes de selección, debido a que no habían recibido ya de antes la misma educación o simplemente por los costes de una universidad privada como esa. Es algo que cerraba la puerta a muchos estudiantes negros que venían detrás. Hay que darle la esperanza a la gente de que puede hacer algo para que acaben consiguiéndolo porque sino ni lo intentarían. Con las mujeres pasa igual.

¿Y de la literatura de o para mujeres, qué piensas? Certámenes poéticos solo para mujeres, recopilaciones y colecciones solo de escritoras…

No creo que haya muchas de esas cosas que dices; eso de certámenes para mujeres. Con literatura para mujeres se entiende literatura hecha por mujeres para mujeres. Y si que la hay, porque no es lo mismo como contamos nosotras las cosas a como lo cuentan los hombres. Lo mismo que existe una literatura de hombres para hombres, a pesar de que no se diga. Igual que la literatura americana; siempre se dice: «la literatura americana…», y nos quedamos tan panchos. La literatura de mujeres tiene un rasgo diferenciador, igual que la americana o cualquier otra pero son categorías a parte de la literatura; creadas por nosotros.

La página para la que te entrevisto se llama www.yomujer.com. Trata de temas que les interesen a las mujeres en general. ¿Qué te gustaría que se tratase en una página web de temática femenina?

Creo que los medios más modernos estáis haciendo las cosas mejor que los tradicionales. Lo que estáis haciendo en tu página, por ejemplo, no lo hace El País, o mecho menos La Razón o el ABC; por lo tanto hay un hueco para tu página; para la realidad y actualidad; todo lo que tú creas pertinente que puede estar ahí estará bien. Una crítica literaria, o de cine que a ti te parezca que le puede interesar a una mujer por la razón que sea, ya sea feminista o no pues estará bien Que cuentes lo que a nosotras nos importa y que lo decidas tú como mujer es importante.

He leído que haces literatura denuncia con respecto a la ética del trabajo. En este caso, del gremio de la publicidad. ¿Los anuncios que vemos por la tele nos engañan?

Absolutamente; de otro modo no nos pagarían la pasta que nos pagan por hacerlo. La publicidad es mala por principios. Esto quiero que quede bien claro. Es mala por principios. Te lo dice una persona que se ha pasado toda su vida laboral levantando campañas publicitarias. No es mala por lo que pretende, que vender algo, en si, no es malo, lo que es malo es el método con que nos intentan vender esos productos. En la novela, aparecen dos personajes contrapuestos. Está la protagonista que te vende sus productos con todas las artimañas posibles, trucos y trampas, jugando sucio… y está la vendedora de tornillos que es una vendedora a antigua usanza que va con sus tornillos y sus tuercas convenciéndote de que su producto es lo mejor del mercado. La protagonista, al final de la novela acaba vendiendo vinos de restaurante en restaurante; es lo que prefiere; vender honestamente. La publicidad es mala; es imposible que sea honesta. Yo he llegado a escribir mentiras; directamente mentiras. A veces son tergiversaciones pero la mayor parte de las veces, son directamente mentiras. Lo de Zumosol,  sacado de naranjas directamente exprimidas, maduradas al sol,  ¿eso alguien se lo cree? Es totalmente mentira. Son unos polvos y un agua y un azúcar…  100% naranjas, claro, naranja es, sino ya sería para denunciarlo y meterlo en la cárcel, pero zumo de naranja no es. Yo soy la creadora del primo de Zumosol, hice las 4 o 5 primeras campañas. Esto es lo mejor que le puede pasar a una creativa. Se me el anuncio de memoria: (Lo recita como si de una oración se tratase). Es lo mejor que le puede pasar a una creativa porque creas un personaje en si mismo, con identidad propia. Incluso Felipe González lo dijo en el congreso: Como no llamen ustedes a su primo el de Zumosol… Yo me puse como loca pero también acabas muy cansada de decir continuamente mentiras.

Todos somos susceptibles a la publicidad. ¿Algunos más que otros? ¿Qué tipo de personas son más proclives a consumir según lo que vean o escuchen anunciado?

Ese es un error muy extendido. Tú crees que tienes mecanismos contra la publicidad porque yo te pongo tres trampas, pero hay otras cinco más que tú no vas a descubrir nunca. Si tu vas al lineal de un supermercado y te encuentras en zumo puturrú y el zumosol tu cogerás el zumosol porque es una marca que conoces, en vez de pensar justo al revés, porque el puturrú no se habrá gastado el dinero en publicidad por lo tanto ese dinero se lo habrá gastado en calidad, y además qué valor ponerse al mismo precio. Eso está ahí; tú no tienes defensa. Después hay otra: he convencido a las mujeres, y eso me da rabia como mujer que soy y como feminista, de que para que van a cargar con los 6 kilos de naranjas y exprimirlas cuando pueden coger el brick y echarlo directamente en el vaso. Las mujeres, en realidad, no se lo creen, pero les interesa creérselo. Dicen, ya sé que no es zumo pero no me lo digas mucho.

¿Por qué en los anuncios de detergente siempre sale una mujer lavando y un hombre diciéndole con qué debe lavar, a pesar de que se supone que la sociedad está cambiando?

Esta también es una de las grandes trampas; porque si es cierto que algunos anuncios ponen a un hombre lavando, pero siempre hay machismo ahí. Os reto a que lo busquéis. Aunque sea a través del humor u otras cosas. La frase de Cariño te ayudo o Venga que hoy friego yo… eso siempre está ahí. Y por supuesto, el D. limpio diciéndole a una mujer lo guarra que es…

¿Un cuerpo bonito vende más en publicidad?

Por supuesto, tanto en mujeres como en hombres.

El término «cuerpo bonito» en la sociedad actual es un cuerpo sobre todo delgado y joven. ¿Crees que existen crisis femeninas por estos temas? Por supuesto que si, y hay muchas consecuencias médicas. Han matado a mujeres en un quirófano para sacarle las cartucheras. Esas liposucciones no son otra cosa que las consecuencias de una crisis iniciada por el físico. ¿Crees que cambiará este canon de belleza? No. Sinceramente creo que es muy difícil en esta sociedad. Tendrían que cambiar muchas cosas antes. En otros países, por ejemplo en América del sur, tienen otro sentido de la ética y de la estética y allí a lo mejor si se consigue. Pero aquí, soy muy pesimista. Vamos hacia la banalidad.
El tono humorístico abordando temas serios no es fácil. ¿Has trabajado para conseguir que funcionase o es algo que ha salido natural?

Creo que en España tenemos muy buenos maestros de la literatura de este tema. No hay forma más profunda de analizar la realidad como la castellana vieja del Quijote. La literatura alemana, por ejemplo, no tiene mucho humor; y la inglesa, pues bueno, le llaman humor inglés, que tiene su gracia, pero lo nuestro es distinto y tenemos unos maestros increíbles desde la más profunda perspectiva con cierta ironía.

¿Cómo está reflejado este tono de humor en la novela?

El paradigma de la literatura perfecta es lo que ocurre después de comer. Cuando la gente esta contando algo y según como empiece tú ya notas si es algo divertido.
En la novela hay mucho de esto. Aunque la base sea seria aparecen mil historias que ya dentro de ese tono empiezan en clave de humor y van dibujando a cada personaje.

Tu protagonista redescubre su sexualidad; de repente… le gustan las mujeres. ¿Qué opinas de esto? ¿Se puede descubrir algo así de repente, sin haberlo sospechado nunca?

No; eso es lo que cree ella, que fue algo así, de repente. Pero después se va dando cuenta de que no es así. Se da cuenta con una historia de una noche; que aunque la sociedad dicte que las mujeres no gustan de una historia banal y pasajera, no es cierto; de ahí lo de Las almas impuras del subtítulo para quitar esos mitos de pureza femeninos. Después, aparece una relación con otra persona, después de años. La protagonista es una mujer moderna que no se come el coco por estos temas, no tiene idea de pecado ni nada por el estilo, pero ella no va a ir a buscar a esa persona que se le cruza, aparece y por eso se sorprende y le cambia totalmente su perspectiva. Descubre a esta mujer, la vendedora, que es un personaje entrañable y con él descubre el amor, pero no hay pasión, y por eso no funciona la historia. Las personas necesitan pasión. Solo el amor no sirve. Y eso pasa en todos los sitios y con todas las parejas.

¿Qué tipo de lectores te gustarían para tu novela?

Yo no los elijo. Me los imagino pero no los elijo.
Puede leerlo cualquiera a quien le interese lo que piense una mujer y eso puede ser también un hombre. Es una novela moderna abierta a todo tipo de público aunque más enfocado a la mujer de hoy; a la moderna.

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