La felicidad de los blogs

Ayer por la tarde al llegar de la universidad seguí mi rutina diaria. Ponerme el pijama, picar algo, trabajar, una cena rápida y ligera, algo de buena conversación y por último, leer alguno de mis blogs favoritos. Como puedes ver, lo de estar vinculada a los blogs no es algo nuevo ni que empezara cuando comencé a escribir aqui, si no que llevo varios años con ello. Hoy te cuento mi experienciaNo soy muy buena para las fechas, por lo que no se cuándo exactamente comencé a leer blogs ni tampoco recuerdo cual fue el primero que leí. Lo que si recuerdo es que fue algo que me enganchó desde el principio. Me resultaba muy atractivo poder ver el punto de vista de una persona hacia las cosas de su entorno, o ver cómo me enseñaba a hacer cosas que hasta aquel entonces yo no era capaz de hacer.

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Y así con el paso de los años, me volví un poco más exigente a la hora de elegir blogs. Si al principio lo único que pedía era que no tuvieran faltas de ortografía, tiempo después empecé a necesitar más cosas para que un blog me gustara. Cosas que han hecho que a día de hoy lea bastantes menos blogs que al principio, pero que sin embargo me sienta bastante más unida a quienes los escriben. Esas personas forman parte de mi día a día, y da igual cómo haya ido el día, antes de irme a dormir necesito leer algo de ellos, saber si su día ha sido tan largo y agotador como el mío o si por el contrario han necesitado un descanso.

A muchos de ellos no puedo considerarlos mis amigos, está claro, pero si que los considero una fuente de felicidad, porque me aportan conocimiento. Conocimiento del que no aparece en los libros, pero del que te aporta una buena conversación, de esas que te gustaría repetir más a menudo. Y es por eso que hoy me gustaría reivindicar la felicidad que me aportan los blogs ¿y a ti?

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