Las dichosas alergias

Las dichosas alergias 3

Hace ya unos años tenía, aunque sigo teniendo, unos síntomas bien raros, me pasaba el rato estornudando, los ojos me lloraban, aunque debo decir que uno me lloraba más que el otro, me fatigaba enseguida, por no hablar de lo cansada que me sentía… Así que por tuve que acudir a mi doctora y ésta me recetó unos antiestamínicos, que no me hicieron nada con la consecuencia de que me envió al especialista, y fue en ese momento cuando empezó mi odisea. Primeramente me hacen unas dolorosas y picantes pruebas, no veas cómo se me puso el brazo, todo rojo e inflamado, y el picor que eso conllevaba, con el diagnóstico de que era alérgica a un montón de cosas con las que convivo diariamente, como al perro, al gato, a las malas hierbas (y eso incluso que no las toco), al polvo (prohibiéndome tener en mi habitación toda clase de alfombras y hasta las cortinas…), al olivo, al almendro… y a un montón de cosas que por el susto que me dieron se me han olvidado… En fin, solución, evitar estar en contacto con todas estas cosas, además de recetarme una cara vacuna para pincharme durante unos años, cada quince días o cada mes, según me reaccione la vacuna.

Así que, aquí estoy, pasados ya 4 años hoy con sintomatología alérgica, rinitis alérgica, estornudos… y con el brazo hinchado, pues me han puesto la dichosa vacuna, además de advertirme que me observe, pues en primavera la alergia es más aguda y la reacción de ésta puede ser peor, o tomármela yo peor. Así que ese dicho que dicen “con la primavera la sangre altera”, a mi me altera y no sabes cuánto…

Ir arriba