Las musas han sido a lo largo de la historia las grandes mujeres de las inspiraciones de los artistas.
Se podría decir que eran tan importantes como la propia obra del artista, pues en ellas dejaban su huella histórica del tiempo.
Las ha habido de todo tipo, sin condición, sin edad, sin clase social…es decir, sin ningún tipo de distinción.
Cualquier tipo de arte tiene su propia musa. Cine, música, pintura, teatro…. todos los artistas se inspiran en ellas para dar el resultado final y fabuloso de sus obras, mostrando así su carácter propio y personal.
Pero la relación musa/artista no suele ser fácil, una de las dos partes, siempre desequilibra a la otra, incluso a veces llevarla a la muerte.
Podríamos citar entre muchas la increíble historia de Lou Andreas “Salomé”, la cual, sedujo a cuantos hombres pasaron por su vida, una escritora rusa que hechizaba a través de su escritura. Fue Niestche quien más sufrió este hechizo, pues fue tal su marca en él, que confesó que nunca amó en su vida a otra mujer, a pesar de sus continuos rechazos.
Ella , sin embargo, era inmune al deseo que despertaba, permaneció virgen hasta los 30 años y no con su marido el doctor Andreas , con el cual, nunca llegó a consumar su matrimonio.
Otro ejemplo fue Gala, pasando a la posteridad por Salvador Dalí, el cual, a pesar de su timidez y diez años más joven que ella, se prometieron no separarse nunca y así ocurrió, sólo los distanció la muerte.
Difíciles mujeres para tan sufridos hombres.
Fuente: la feria de las navidades