No me quiero casar

Antes de empezar este articulo quiero dejar bien clara una cosa… ¡no me quiero casar, no tengo ni la más remota intención de hacerlo! Es bueno aclararlo, para evitar emociones y alegrías falsas en mis familiares, que tanto lo desean. Porque yo creo que una boda es eso, el sueño cumplido de dos personas que se aman y desean compartir su vida para siempre, pero creo que es mayor la alegría y la realización que sienten nuestros padres, en especial la madre, que la de los propios novios.

Una boda sin invitados no es una boda, tú te casas para que la sociedad y el entorno en que tú vives sepa que estas unida oficialmente a otra persona. Habrá gente que discrepe con mi teoría, y lo respeto, pero les recuerdo que también discreparon con Galileo Galilei, y la tierra finalmente se mueve.

Los preparativos de una boda son lo peor para el novio, y lo mejor para la novia. Hablo por experiencia de amigos que no veían la hora de casarse, para dejar de visitar restaurantes, probar banquetes y elegir trajes, corbatas y zapatos.

Pero como en todo los aspectos de la vida, este mercado ha avanzado, y ahora con una sola llamada tienes toda la boda organizada. Las empresas que se dedican a la realización integral de bodas abundan en Internet. Te consiguen desde la Iglesia, con cura incorporado, hasta ese arreglo floral con el que siempre soñaste.

Yo he decidido contratar, de manera ficticia insisto, a una empresa por internet, ‘planbe.com’. La página web está muy bien, con un piano como fondo musical, y una frase encabezando la página que me invita a entrar: ‘todo lo que una persona pueda imaginar, otras pueden hacerlo realidad’, Julio Verne. A mí me esta frase me genera cierta dudas, porque conozco mucha gente, yo mismo sin ir más lejos, con mucha imaginación.

Adentrémonos en la web. Lo primero que nos ofrecen son los servicios de un wedding coach, es una persona asignada para explicarnos todo, enseñarnos los misterios de los preparativos de una boda, e intentar vendérnosla.

Una vez aceptado el presupuesto que nos presentan, empieza la aventura. En esta página nos especifican que si los contratamos, su principal objetivo es mantener el presupuesto inicialmente acordado, algo que recuerda a cualquier reforma en casa con el fontanero o albañil de turno. Y luego nos cuenta que contratar un wedding coach es como si te multiplicaras. Porque no te vayas a pensar que te vas a quedar en casa, no señor, tendrás que trabajar igual que sino tuvieras a este profesional, con la diferencia que él te aconseja, acompaña, asesora, y te cobra.

La página posee una galería fotográfica muy buena, pero no habla de precios, quizás sea para no asustar a los futuribles clientes.

Decidan lo que decidan, ¡que sean muy felices!

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