¡Qué te den… un masaje!

El masaje es una acción que todo el mundo conoce y, sin embargo, a su vez, engloba todo un universo que resulta desconocido para la gran mayoría.

Según la definición de la Real Academia de la Lengua, el masaje es una operación que consiste en presionar, frotar o golpear rítmicamente y con intensidad adecuada determinadas regiones del cuerpo, principalmente las masas musculares, con fines terapéuticos, deportivos, estéticos, etc.

Como herramienta terapéutica es, posiblemente, una de las técnicas más utilizadas desde tiempos inmemoriales.

El masaje, en general, es una experiencia relajante que ha ido evolucionando al mismo ritmo que la sociedad y que además, no sólo responde a nivel físico, sino también mental.

Con el contacto y presión de diferentes puntos del cuerpo, conseguimos obtener una relajación de cuerpo y mente, logrando aliviar tensiones, eliminar el estrés y activar nuestra energía vital.

Son muchos los beneficios que se obtienen a través de los masajes, como por ejemplo, una mejora en el sistema circulatorio y sistema linfático, ayudan a la eliminación de toxinas, a calmar dolores musculares y de articulaciones, y por tanto, nos pueden ayudar a dormir mejor.

Alrededor del concepto de masaje, se envuelve toda una filosofía, una ciencia, incluso un arte. Existen diferentes técnicas y formas de manipulación que se aplican según el tipo de masaje dado.

Algunos de ellos conservan toda la esencia y la técnica de los masajes más antiguos, con sistemas y métodos tradicionales que han ido pasando de generación en generación; otros, se han ido adaptando a las necesidades de la sociedad y las personas experimentadas dedican su tiempo y conocimientos para analizar los puntos débiles de cada terapia, encontrar nuevas y mejores aplicaciones y, en definitiva, proporcionar mayores beneficios al cuerpo humano.

Hay quien elige el masaje como medida terapéutica, para combatir una dolencia o tratar una enfermedad, y también son muchas las personas que eligen el masaje como una medida estética; para adelgazar, para mejorar el aspecto de la piel, para solucionar problemas circulatorios.

Todo un universo por conocer y que cada vez más centros especializados intentan acercarnos para que consideremos el masaje como un aspecto cotidiano más de nuestras vidas.

No lo dudes, elige el momento y ¡qué te den… un masaje!

 

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