¿Quién conoce a quién?

¿Quién conoce a quién? 1Que los hombres y las mujeres son diferentes, no es nada nuevo. Que todos los hombres son iguales, o que todas las mujeres los son, tampoco y además, tampoco es cierto. ¿Existe a caso dos personas iguales, sean del género que sean? Para llegar a esta afirmación, supongo que sería necesario conocer por entero a una persona, pero ¿eso es posible? ¿Llegamos a conocernos a nosotros mismos?

Tenemos unas características muy marcadas de nuestra personalidad y que nos definen como personas individuales, pero creo que hay tantas circunstancias que influyen en nuestra conducta y nuestro pensamiento, que hace imposible el conocimiento total de uno mismo.

Es muy difícil pensar en cómo se actuaría en una situación y momento determinados sobre los que no tenemos conocimiento. Podemos suponer o imaginar cuál sería nuestro comportamiento o nuestra reacción según lo que pensamos en el momento actual, pero lo estamos haciendo sobre un supuesto que no ha sucedido y por lo tanto no tiene existencia real. Se tendrían que dar las mismas circunstancias que se dan en el momento que se hace la suposición, y en ese caso, los resultados podrían ser bastante similares a los que se han imaginado. Pero precisamente cada momento puede variar según el estado de ánimo, la compañía o el lugar donde se suceda. ¿Reaccionamos igual si en la cola de la panadería alguien se nos cuela un día que tenemos mucha prisa, el coche aparcado en doble fila y sabiendo que tienes cuatro personas esperando en casa a que tú llegues, o un día relajado, sin presiones y con todo el tiempo del mundo por delante? Sin embargo la situación es la misma. O ¿cambiaría nuestra reacción en la cola, un día que has recibido una estupenda noticia, y un día que acabas de discutir con tu pareja? Por eso mismo, ¿por qué discutimos a veces por un motivo que en otra ocasión te hubiera hecho gracia? ¿Nos conocemos lo suficiente para saber cómo reaccionamos y por qué lo hacemos?

Conocerse a sí mismo no es sólo tener varios adjetivos calificativos con los que hacer una definición aproximada de nuestra personalidad. Creo que es algo mucho más profundo y que si todo el mundo dedicara más tiempo a esa labor, seríamos capaces de entendernos mucho mejor y facilitarnos así las relaciones personales. O tal vez haya alguien que sepa exactamente cómo es, cómo actúa y cómo reacciona en cada momento, en ese caso, tiene toda mi admiración.

 

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