Tu rutina de belleza diaria saludable

rutina de belleza diaria

Dicen que no es bueno maquillarse todos los días pues los productos que ponemos sobre nuestra piel pueden obstruir los poros, apagar nuestro color natural y causar problemas dérmicos. Sin embargo, el problema realmente suele radicar a un mal uso de los productos de maquillaje y especialmente en no prestar la suficiente atención en el proceso más importante del día: el momento de limpieza y de desmaquillarse. Por ello, hoy os traigo unos consejos que me he apuntado tras visitar a un reconocido dermatólogo que me ha indicado las características que ha de tener una rutina de belleza diaria saludable.  En primer lugar, comenzaremos con unos sabios consejos sobre los productos y materiales más adecuados, junto con su conservación y limpieza:

  • Aunque nuestros productos de maquillaje, como barras de labios, duren una eternidad, debemos deshacernos de ellos al año de haberlos adquirido. Aunque no suelen indicar su caducidad, los cosméticos suelen tener un año de caducidad y pueden provocar irritaciones y problemas en la piel. Así que, si eres de las que te encantan coleccionar barras de labios y sombras, te recomiendo que las compres en tallas pequeñas.
  • Si utilizamos pinceles de maquillaje debemos de limpiarlos con cierta asiduidad. Si los usas todos los días trata de lavarlos una vez a la semana. Si las sombras las dejas solo para los fines de semana, puedes hacer una limpieza general al mes. Un consejo, para las que no tenéis mucho tiempo o os de pereza limpiar pinceles, es que aprendáis a sustituirlos por vuestros propios dedos o bastoncitos de algodón.
  • Calcula el tiempo que dedicas a maquillarte. Luego cronometra cuanto tiempo dedicas a desmaquillarte y limpiarte la cara. Verás que la diferencia es realmente considerable y tendrás que buscar alguna forma para equilibrar los tiempos y empezar a dar más importancia a la sesión de limpieza. 
  • Ten cuidado con los “productos chollo”. No es que el maquillaje de marcas y precios desorbitados sea muchísimo mejor que uno de coste medio, lo que sí es cierto, es que algunos productos no son muy aconsejables y pueden producir reacciones en la piel a corto o largo plazo, y precisamente esos productos suelen ser los más baratos.
  • Utiliza los productos acordes a las características de tu piel. Actualmente existen productos, tanto de cremas, maquillaje y desmaquillante, acordes a cada tipo de piel así que estudia bien cuales son las características de la misma antes de comprar un producto que pueda perjudicar el estado de tu piel.

En segundo lugar, vamos a indicar los pasos a seguir para tener una rutina de belleza diaria saludable: Por la mañana…

  1. Limpia tu piel con un jabón especial para el cutis. Desde la frente hasta el cuello incluido. Puedes ayudarte de una esponja para cutis caracterizada por ser especialmente suave y que tendrás que renovar con cierta periodicidad (1 vez al mes es lo aconsejable).
  2. Hidrata tu cutis con la crema que mejor te convenga. Ten en cuenta que hay cremas de todo tipo: para pieles grasas, mixtas o secas y para pieles jóvenes, primeros signos de edad y maduras, e incluso para problemas concretos como poros dilatados y visibles o manchas del sol. Si además tu crema incluye protección solar será genial, ten en cuenta que el sol es quien primero delata la edad de una mujer así que, en caso de que tu crema no sea fotoprotectora, deja que tu piel la absorba y ponte encima crema de protección solar. 
  3. Anti-ojeras y otros tratamientos. Si utilizas un serum o crema anti-ojeras, puedes ponértelo antes de la hidratante o después, según lo que indique el producto.
  4. Si quieres darle color a tu rostro, opta por una buena base de maquillaje. Pues optar por una crema o polvos compactos. Aunque la crema cubre más, para el día a día es más recomendable utilizar maquillaje en polvo porque deja respirar mejor a la piel. Para las noches y días especiales, puedes utilizar bases más untuosas. Tanto si utilizas una opción como otra, pero especialmente si usas polvos, puedes combinarlo con un anti-ojeras de color, iluminador o corrector para disimular ciertas imperfecciones y que deberás echar antes del maquillaje.
  5. Por último, maquíllate para la ocasión. Para el día a día puedes usar un maquillaje natural en tonos beis y marrones, incluso con labios y colorete rosado. También te recomiendo para las pestañas un rímel transparente y fortificante. Para las noches podrás usar maquillajes más fuertes, con rímel negro o de color y sombras más oscuras.

Por la noche…

  1. Por mucho sueño que tengas, nunca te olvides de desmaquillarte. Un pequeño truco es poner en el cajón de la mesilla unas toallitas de desmaquillar, que aún que su uso no es realmente muy recomendable, es mejor que nada.
  2. Con una loción desmaquillante y un algodón límpiate bien la cara hasta el consigas un algodón de blanco impoluto. Ten especial hincapié en los ojos que es donde solemos concentrar la mayor parte del maquillaje entre sombras, rímel, eye-line… pero no te olvides del resto de la cara, donde también tendrás maquillaje.
  3. Límpiate la cara con el jabón que usas por las mañanas y ayúdate de una esponja especial para el rostro.
  4. Finalmente, puedes usar un tónico para cerrar los poros.