Cada vez son más las madres que no sólo trabajan en casa si no que también lo hacen en un trabajo retributivo. Poder llevar a cabo ambos trabajos es posible pero si obtenemos ayuda. Os damos unos consejos para poder llevar la vida profesional y personal, y no morir en el intento:
- Una mujer es capaz de llevar a cabo multitud de trabajos pero, en ocasiones, debe pedir ayuda para no llegar a agotarse.
- Ser una mujer trabajadora, organizada y conservar la ilusión por ver crecer a los hijos sin renunciar a una profesión es posible.
- Evalúa realistamente tus habilidades y objetivos, así como las necesidades de tu familia. Es probable que con un hijo recién nacido necesites estar más tiempo en casa y, en cuanto puedas, te incorpores al trabajo.
- Cuando las 24 horas del día se quedan sistemáticamente cortas, la mejor opción es optimizar cada tarea.
- Acepta cualquier ayuda que te ofrezca, tanto familiares, como amigos, como algún vecino de confianza.
- El trabajo profesional que vayas a llevar a cabo debe tener un horario flexible.
- Habla con tu pareja y tus hijos acerca de tus aspiraciones profesionales. Déjales en claro cuáles serán tus horarios, las obligaciones que tendrás que cumplir y recuérdales que siempre estarás allí para cuando te necesiten.
- Las normas, los límites y la educación de tus hijos debes tenerla muy en cuenta y es que crecer con una madre fuera de casa puede ser difícil.