De lo más natural

 

El rostro de Doris Lessing es el de una mujer vivida, por eso se permite el lujo de decir lo que piensa y siente.

Cuando se supo que la autora de El cuaderno dorado y Canta la hierba era premio Nobel de Literatura, Doris Lessing estaba en el hospital con su hijo inválido, al que cuida. A una de tantas preguntas alrededor del Nobel, contestó de lo más natural.

-¿Cómo está usted con tanto ajetreo?

-¿Me lo pregunta en serio?. Pues tengo tos, una ligera diarrea y cistitis. Pero aparte de eso, estoy muy bien. Lo que tengo es por culpa del Nobel, esto es muy estresante.

 

Acaba de terminar un libro sobre la guerra y sus padres, y esa memoria que se le ha avivado la llena ira y coraje. Y lo manifiesta así:

He estado leyendo novelas recientes de escritores sobre la Guerra Civil española. Para la gente de mi generación, la Guerra Civil fue tan importante, tan desgarradora, tan difícil de entender el comportamiento de nuestros gobiernos… Quizás ustedes lo hayan olvidado, pero Gran Bretaña y Francia tuvieron un comportamiento deplorable, permitieron que Hitler y Mussolini ayudaran a Franco porque en España había un gobierno de izquierdas. Yo me encontraba con gente que lloraba de rabia y de vergüenza por nuestros gobiernos.

Yo estaba casada con un refugiado alemán y experimenté la guerra a través de él. Los alemanes que eran anti-Hitler estaban en la terrible situación de tener que aplaudir la destrucción de Alemania. Emocionalmente eso era muy difícil para ellos.

 

Mis padres sufrieron mucho con la I Guerra Mundial, salieron muy dañados. Así que en mi libro les he dado vida, como si la guerra mundial no hubiera ocurrido. Ha sido doloroso de escribir, pero muy agradable dar a mis padres vidas de paz.

Pero sigo enfadada. Tengo la edad que tengo y sigo enfadada. Siento como sentía mi padre, ira, ira de que esto sucediera. La II Guerra Mundial había que lucharla, pero la primera fue tan innecesaria…

 

Eso es hacerse vieja, además de no comer de esto ni de lo otro…, pero sigo soñando. Sigo leyendo mucho y soñando.

Extraído del diario El país 21-10-2007

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