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El lenguaje de los abanicos

El lenguaje de los abanicos 1

Antiguamente las señoritas, utilizaban el lenguaje de los abanicos para librarse de la vigilancia de sus doncellas. Este se puede considerar un arte de difícil ejecución, pues requiere mucha claridad y precisión para no ser mal comprendido, además de interceptado por los demás presentes. Sus mensajes, proclamaban amor con elegancia. Es una clara muestra de ingenio y habilidad.

No es un lenguaje único, existen muchas variantes con algunas diferencias en su significado.

Tiene cuatro direcciones distintas dividas a su vez en cinco posiciones cada una que representan el alfabeto.

Estos son algunos ejemplos que como ya hemos dicho tiene muchas variables. Aquí están reflejados los significados que coinciden con varias de ellas:

–          Abanico sobre el corazón: has ganado mi amor

–          Cerrado sobre el ojo derecho: ¿cuándo podré verte?

–          El número de varillas mostradas representan la valoración numérica

–          Semiabierto sobre los labios: puedes besarme

–          la oreja cubierta con el abanico semiabierto: no reveles nuestro secreto

–          movimientos fuertes con el abanico cerrado: no seas tan imprudente

–          las dos manos juntas sobre el abanico abierto: olvídame

–          ocultar los ojos detrás del abanico abierto: te quiero

–          deslizándolo por la mejilla: te quiero

–          deslizándolo  por los ojos: vete por favor

–          deslizándolo  por la frente: has cambiado

–          sobre los ojos con la mano derecha: sígueme

–          sostenerlo sobre los ojos con la mano izquierda: busco conocimiento

–          cambiarlo a la mano derecha: eres un osado

–          arrojarlo con la mano: te odio

–          moverlo con la mano derecha: quiero a otro

–          presentarlo cerrado: ¿me quieres?

–          Tocar el borde del abanico con el dedo: quiero hablar contigo

–          apoyado sobre la mejilla derecha: sí

–          apoyado sobre la mejilla izquierda: no

–          abrirlo y cerrarlo varias veces: eres cruel

–          dejarlo colgando: seguiremos siendo amigos

–          abanicarse despacio: estoy cansada

–          abanicarse deprisa: estoy comprometida

–          abrirlo despacio: espérame

Fuente: protocolo

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