La belleza real y Dove

¿Cómo te defines? ¿Y físicamente?

En ocasiones cometemos el grave error de dejar que nuestra apariencia física defina nuestra forma de ser. Sentirnos inferiores, insignificantes o peores por no ser perfectas está a la orden del día. La mayoría de las mujeres nos sentimos incómodas a la hora de definir nuestro físico, nos guiamos por el aspecto de quien se encuentra a nuestro alrededor. Nos comparamos, y ya sabéis que “las comparaciones son odiosas”.

Las mujeres somos las más vulnerables al desafío de la belleza, culpa en parte de la Publicidad, que nos muestra mujeres de rostro perfecto, cuerpo envidiable y una juventud que parece pactada con el diablo para ser eterna. Al fin y al cabo es una belleza irreal.

belleza real dove

La búsqueda de esa falsa belleza ha llevado a las personas a adoptar conductas obsesivas que ponen en peligro la salud física y mental de quien las acoge. Cómo nos vemos y sentimos afecta en alto grado al modo de comportarnos en relación a nuestro cuerpo, así nuestra autoestima se ve afectada, provocando también problemas en nuestras relaciones sociales.

De  repente, Dove®.
Consciente de todo esto, la marca Dove® lanzó en el año 2004 la “Campaña por la Belleza Real” tras contemplar las conclusiones del estudio “La verdad sobre la belleza: un informe global”. Para esta campaña se contó con las llamadas “mujeres reales”, cuyo aspecto físico no encajaba en los estereotipos habituales de belleza.

Dove®  ha seguido el movimiento a lo largo de los años, hasta que en 2010 apostó también por “La Autoestima”. Con sus campañas no solo anuncia sus productos, interpela en los sentimientos de las mujeres haciendo que analicen su situación ante estos problemas sociales.

El último spot de Dove® muestra a varias adolescentes, que junto con sus madres, dan un voto sí a la belleza real. El anuncio recibe el nombre de “Selfie”, o lo que es lo mismo “Autorretrato”. La mayoría de nosotras nos hemos auto-fotografiado en algún momento. Pero, ¿qué pasa con la fotografía original? Normalmente, antes de ser publicadas en alguna red social o enviadas a nuestros círculos cercanos son retocadas. Aplicamos miles de filtros, subimos brillos, cambiamos la saturación, realizamos recortes… La imagen final dista mucho de la original.

Dove® nos invita a querernos “sin filtros”, compartir nuestra belleza real, ya que a diferencia de lo que la mayoría de nosotras pensamos, somos realmente guapas.