«Sol, solito caliéntame un poquito, por hoy por mañana…» Ha salido este sol primaveral y muchas de nosotras morimos de ganas por sacar del armario los vestiditos de primavera que tan bien nos sentaban al finalizar el verano el pasado septiembre. Pero claro, no somos capaces, tenemos las piernas blancas después de todo el invierno y… no lucen muy sanas.
Hoy vamos a ver cómo podemos lograr lucir unas piernas de cine cuidándote tú misma, sin necesidad de operaciones ni medicamentos que dañen otros factores de nuestra salud. Veamos poco a poco:
AGUA
La hidratación es muy necesaria en los tratamientos de belleza. Es necesario beber unos ocho vasos de agua al día. La hidratación no solo se nota por dentro, también por fuera. Es imprescindible y más ahora que viene el calor. Previene los calambres y los músculos contraídos.
OMEGA 3
Este nutriente colabora a tener una buena circulación. Se encuentra en alimentos como el salmón, las nueces o los aguacates, alimento que como ya vimos hace unas semanas nos vendrá bien para muchos aspectos de nuestra salud. Puedes consultarlos en este enlace.
VITAMINA C y POTASIO
Naranjas, Kiwis, fresas… incluso pimientos rojos son alimentos altos en Vitamina C, que nos vendrá de perlas. Y el potasio lo encontraremos en los plátanos, los melocotones y el apio, por ejemplo. Ambos nutrientes nos vendrán bien para ayudar al mejor funcionamiento de nuestra circulación.
EJERCICIO
No podía faltar, y sé que este paso las más perezosas lo llevamos peor, pero es lo que hay chicas, ¿cómo vamos a lucir unas piernas perfectas, firmes y tonificadas sin hacer ejercicio? Es imposible de todo punto. Puedes hacer ejercicios en el gimnasio o desde casa como sentadillas, zancadas, salir a montar en bici y correr o pasear. Aunque parezca mentira andar es un deporte muy efectivo en este caso. Puedes verlo en este enlace donde hablamos de la famosa moda del walking.
¿Listas? Pues vamos a lucir unas piernas preciosas con solo cuidarnos un poquito más.