Crítica de cine: La joven Jane Austen

 

A punto de estrenarse en nuestro país (10 Octubre), esta película es una biografía ficcionada de la juventud de esta gran escritora.

¿Qué es eso de una biografía ficcionada? Pues se trata de películas que toman datos reales de la vida de algún personaje conocido, y, basándose en ellos, traman una historia que pudo -quizá- ocurrir realmente, con situaciones ya extraídas de la cabeza del guionista.

En este caso, a raíz del documentado flirt entre una joven Jane Austen y un tal Tom Lefroy (de familia noble venido a menos, vamos, sin dinero), la película entreteje toda una historia de amor. Si bien se sabe que coquetearon en algunos bailes y encuentros sociales, la realidad es que el 80% de la película es pura ficción; eso sí, quizá pudo haber sido. Pero lo importante es cómo esta supuesta historia de amor convive en un delicado mano a mano con las novelas que después escribiría Jane Austen: Lefroy recuerda por momentos a Darcy (el protagonista masculino de Orgullo y Prejuicio) y a Wilby (uno de los pretendientes de las hermanas de Sentido y Sensibilidad); la joven prima de Jane es como Lidya (Orgullo y Prejuicio de nuevo); el dinero es una constante preocupación en todas las relaciones amorosas (como en todas las novelas de Austen), así como las diferencias de clase, o cómo la mujer es relegada a un segundo plano.

 

Y si bien la película se deja llevar mucho más por este romance que por el crecimiento de Jane Austen como autora -para mí lo ideal hubiera sido un 50%- no obstante, también hay momentos enteramente dedicados al crecimiento de Austen como autora: a sus preocupaciones («demasiados adjetivos«) o a las claves de su prosa. Deliciosas son las escenas en las que Jane Austen hace una apasionada defensa de la ironía como herramienta de la escritura. Y no es de extrañar, pues es una de las grandes bazas de su prosa.

Aparte, la producción está sumamente cuidada: las actuaciones son muy buenas (excelentes secundarios), la trama está muy bien llevada y la ambientación es exquisita. Una película que se deja ver con agrado, sobre todo si las historias de romance se encuentran entre tus favoritas. E incluso si no, la documentación histórica y las reflexiones literarias la hacen también bastante recomendable.

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