El ahorro sin calidad

El ahorro sin calidad 3

La situación económica actual obliga a la mujer a ser más prudente a la hora de escoger sus productos para la cesta de la compra.

Se ha producido un cambio en los hábitos del consumo, el precio ha pasado a ser un factor muy importante a la hora de decidir la compra.

Las prioridades nos hacen ser más exigentes, buscamos no sólo el mejor precio, sino también la mejor calidad.

Otro tema que se añade es el acelerado ritmo de vida que nos lleva a lo práctico, por ello, los productos “todo en uno” son cada vez más buscados, rentabilizando al máximo el tiempo, sin renunciar a nada.

Todos estos factores son los que llenan nuestra cesta de la compra, queremos que se reúnan todos para que nuestro bolsillo, calidad de vida y comodidad queden cubiertos.

Para conseguir unos buenos resultados, tenemos que enseñar a valorar nuestra situación de vida conjugándolo con nuestras verdaderas necesidades.

Los alimentos “todo en uno”, es decir, listos para llevar, comer, cocinar… simplemente son aquellos que no necesitan trabajo en prepararse, esto puede ser simplemente demasiada comodidad y convertirse en pocas ganas de trabajar en nuestro interés alimentario.

La calidad y el mejor precio también influyen en estos “cómodos” alimentos que somos conscientes que se adaptan a nuestro ritmo de vida, pero simplemente si nos esforzamos un poco con nuestra imaginación, podemos comprar alimentos crudos y naturales, mucho más económicos y a la vez con más calidad que los que nos aparecen en esas comidas ya preparadas que tan fáciles de preparar nos parecen. Con un mínimo esfuerzo en la cocina, podemos preparar una comida mucho más rica en el mismo tiempo que abrimos o calentamos una lata precocinada.

Fuente: ahorradores

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