Estupenda a los 50

Madonna, la reina del pop, acaba de cumplir 50 años.  Conocida por reinventar su imagen, por buscar la provocación en sus vídeos musicales y espectáculos, y por el uso de símbolos políticos, religiosos y sexuales a lo largo de su carrera, fue calificada por el Libro Guinness de los Récords como la artista femenina más exitosa de todos los tiempos.

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 Cantante, bailarina, productoria, actriz, compositora, diseñadora de moda, escritora, directora de cine, seguidora de una dieta macrobiótica y practicante de yoga y pilates,  hay quien opina que está demasiado delgada y musculosa, pero lo cierto es que la cantante puede presumir de un aspecto y de una flexibilidad envidiables.

Tras 25 años de carrera, la ambición rubia sigue estando en primera fila del pop: Acaba de recibir su séptimo Grammy por The Confessions Tour (Mejor DVD Musical en Formato Largo) y el pasado mes de abril presentó su último albúm: Hard Candy, al que pertenece el tema que podéis ver en este vídeo, 4 Minutes, en el que canta con Justin Timberlake y con Timbaland.

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Nacida el 16 de agosto de 1958 en Detroit (Michigan, USA), Madonna Louise Veronica Ciccone, hija de un trabajador de origen italiano y de un ama de casa franco-canadiense, perdió a su madre a consecuencia de un cáncer de mama a los cinco años de edad.  Su padre volvió a casarse y Madonna, que se sintió traicionada y nunca aceptó a su madrastra, se convirtió en una adolescente algo rebelde.  A pesar de ello, fue una estudiante de excelentes calificaciones, muy buena en los deportes y miembro del escuadrón de animadoras.  Después de graduarse, recibió una beca de baile para la Universidad de Michigan.  Dos años después, en 1977, dejó la universidad y se fue a Nueva York para seguir una carrera profesional centrada en la danza.

Los primeros años en Nueva York fueron duros;  Maddona subsistía gracias a la hospitalidad de sus novios, trabajando en empleos mal pagados e incluso posando desnuda para fotografías artísticas. También participó en alguna película experimental, como A Certain Sacrifice, tachada de pornográfica.  Mientras tanto, estudió con Martha Graham y Pearl Lang y, poco a poco, su carrera como bailarina empezo a progresar.  Trabajó con varias compañías de danza moderna y en 1979 viajó por primera vez a París actuando en la gira mundial del francés Patrick Hernandez, la estrella de la música disco conocida por el éxito Born to be Alive.

Cuando volvió a Nueva York,  Maddona inició su carrera musical;  primero como integrante de un par de bandas de rock (The Breakfast Club y Emmy and The Emmys) y después como solista.  Escribió y produjo varias canciones de música synthpop y dance que le trajeron fama local en algunos clubs, especialmente en Danceteria y Kansas Kansas.  En 1982 Sire Records (sello discográfico dependiente de Warner Bros.) produjo su primer single Everybody, que no obtuvo demasiado éxito;  sobre todo porque fue emitido en las radios de música R&B en la falsa creencia de que Maddona era una artista afroamericana.  Cuando se aclaró el equívoco, perdió una gran parte de la audiencia negra que empezaba a tener.

Sin embargo, cuando poco después lanzó su primer álbum, Madonna (1983) -luego rebautizado como The First Album-, un compendio de canciones dance plagadas de ritmo y sintetizadores, alcanzó el número ocho en las listas de popularidad americanas.  Las adolescentes empezaron a imitar su imagen, definida por faldas sobre pantalones de Capri, medias de red, joyas con la cruz cristiana y el pelo oxigenado.

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Pero el verdadero éxito llego con su segundo trabajo en estudio:  Like a Virgin (1984). Vendió 12 millones de copias en todo el mundo y obtuvo su primer disco de diamante. Su aparición en la gala de los MTV Music Video Award vestida de novia, con liguero, medias de encaje, un cinturón con las palabras Boy Toy y cantando sobre un pastel de boda, levantó el primero de sus grandes escándalos: Los críticos la atacaron argumentando que usaba un estilo provocativo para ocultar su falta de talento, pero eso solo sirvió para hacerla todavía más famosa.

En 1985 Madonna protagonizó sus primeras películas comerciales:  Visión Quest y Buscando a Susan desesperadamente, en la que obtuvo buenas críticas.  Ese mismo año se casó con el actor Sean Penn, del que se divorciaría tres años después. Se había convertido en el ídolo de moda y todo lo que tocaba se convertía en oro, pero entonces las revistas Play Boy y Penthouse publicaron unas fotografías hechas en 1978 en las que Madonna aparecía desnuda.  Eso ocasionó fuertes críticas a la cantante, quien al principio trató de evitar su publicación y al no conseguirlo, agarró el toro por los cuernos y apareció en la portada del NY Post declarando «No me averguenzo«. Tras este segundo escándalo, sus detractores ya le daban poco de vida.

Sin embargo, Madonna volvió a sorprender a todos.  En su siguiente álbum, True Blue, dio un giro radical.  Con un tono de voz más grave y compacto, presentaba melodías y temáticas más serias; además, cambio su imagen de vampiresa por la de chica trabajadora con problemas, con un vestuario muy tapado, sin joyas, y un pelo muy corto y teñido de rubio, y la calidad de los vídeos músicales de presentación, en los que incluyó iconos religiosos, arquetipos sexuales y problemáticas sociales, era similar a la de un cortometraje, con personajes y argumento. True Blue fue un éxito rotundo: alcanzó el número uno en varios países y vendió más de once millones de copias. Según la revista Rolling Stone «Madonna vuelca su voz para gritar… como poeta popular de la clase baja americana«.

Who’s that girl (1987), su siguiente película, decepcionó (aunque las canciones de la banda sonora fueron superventas) lo mismo que su actuación como actriz de teatro en Brodway. Pero volvió a alcanzar el éxito con su cuarto álbum, Like a Prayer (1989), un trabajo mucho más reflexivo y personal que los anteriores, considerado por la Rolling Stone entre los 500 mejores álbumes de la historia. En 1990 volvió al cine con Dick Tracy, una adaptación del personaje de cómic, y ganó un Oscar a la mejor canción por Sooner or Later (compuesta por Stephen Sondheim). Con ésta y otras canciones lanzó el disco I’m Breathless, en la que adaptaba su voz al tono de cabaret de los años 30. El disco incluía como bonus track la canción Vogue, de estilo dance-house, que se convirtió en el éxito que la consagró de forma definitiva. Su siguiente gira, el Blond Ambition Tour, aunque duramente criticada por el Vaticano (que ya había prohibido a los cristianos acudir a los conciertos de la cantante en 1987), fue un éxito a nivel mundial y se plasmó en el famoso documental En la cama con Madonna.

En cambio, su siguiente álbum, Erótica (1992), y sus proyectos paralelos, el libro Sex y la película Body of Evidence (El cuerpo del delito), no tuvieron buena acogida.  Madonna atravesó una época de críticas que superó con Bedtime Stories (1994). Pero en esa época se iniciaban el grunge y las boys band y ante su empuje, Madonna, aunque seguía siendo una estrella, empezaba a pasar a un plano secundario.  Entonces, buscó la consagración como actriz con el papel protagonista en la película musical Evita (1996), por la que ganó el Globo de Oro a la mejor actriz y uno de los temas principales de la banda sonora, You Must Love Me (añadida por Andrew Lloyd Webber al musical original para la película), resultó ganador del Óscar a la mejor canción original en una gala en la que Madonna fue invitada a interpretar esa misma canción.

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Fue en esa época, el 14 de octubre de 1996, cuando dio a luz a su primera hija, Lourdes María, nacida de una breve relación con su entrenador personal, Carlos León.  Poco después, volvió a sorprender a propios y extraños yéndose a vivir a Londres, según ella para estar cerca de Guy Ritchie, que se convertiría en su segundo marido.  En Londres grabó su séptimo álbum, Ray of Ligth (1998), en el que Madonna, que afirmaba tener mayor espiritualidad desde el nacimiento de su hija, abandonó la temática sexual como centro de sus canciones y vistió sus vivencias personales con sonidos de Oriente.

Su siguiente película, The Next Best Thing (Una pareja casi perfecta), rodada en el año 2000, fue un fracaso, aunque en conjunto, el nuevo milenio sentó bien a Madonna.  Su boda con Guy Ritchie y el nacimiento de su segundo hijo, Rocco John, coincidió con el lanzamiento de Music (2000), uno de sus álbums más exitosos, en el que volvió a su faceta más festiva, con un estilo dance y house.  Además cambió de nuevo de imagen y coreografía, con ropa y sombrero vaquero y musculosos bailarines de look texano.  De nuevo, el siguiente albúm, American Life (2003), una especie de albúm-denuncia inspirado en parte por la turbulenta situación política de la invasión de Irak, fue un fracaso.  Y de nuevo, cuando muchos la daban por acabada o repetitiva, sorprendió con otro albúm, Confessions on a Dance Floor (2005), que supuso el retorno triunfal de Madonna al liderazgo de la música pop.

Tras el éxito de Confessions Tour, la gira musical mejor remunerada de la historia según la revista Forbes, y después de adoptar al pequeño David en Malaui, Madonna, con una imagen más madura,  comenzó 2007 participando en Live Earth con una nueva canción al lado de Pharrell Williams.  Ese mismo año Madonna decidió terminar con Warner Bros. (con la que había estado en litigio en el año 2004 por la supervivencia de Maverick, su sello personal, que terminó desapareciendo del mercado) y unirse a Live Nation, con la que ya tiene pensado editar un nuevo álbum para el año 2010.  Pero antes, ha grabado con Warner Bros. un último álbum en el que opta por renovarse una vez más.  Así, Hard Candy tiene como estilo principal el hip hop, acompañado de funk, R&B y pop urbano. Además, está previsto que para octubre de 2008 salga un recopilatorio que incluye canciones nunca editadas.

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