Pablo Pérez Mínguez, premio nacional de fotografía

“Que te concedan un premio procura una especie de estatus que te permite ejercer mucho más tu libertad”

     
Él suele decir que fotografiar es como «hacer el amor» y que los paparazzis son «violadores. Así de importante es para él la fotografía. La movida madrileña es su punto fuerte y por eso en sus fotos hay tanto color y tanto personaje mítico de los años 80. Almodóvar, gran admirador suyo, grabó su estudio para la película Laberinto de pasiones.

                      

Este gran artista creía que su destino estaba en la ingeniería agrónoma pero se dio cuenta de que su instinto fotográfico era demasiado evidente para dejarlo pasar desapercibido. Uno de sus temas favoritos es la anatomía masculina, y por ello le doy desde aquí las gracias por todas la fotos maravillosas de cuerpos semidesnudos con mirada desafiante a cámara.

  

Este premio lo ha recibido con gran entusiasmo; quiere ensalzar el valor de la fotografía, que actualmente está cogiendo nuevos derroteros, y para ello tiene proyectos como «Fototextos» donde aúna fotografía y escritos suyos.  En mi opinión, un personaje interesantísimo con mucho que mostrar.

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