Disfruta de unos días en León.

Autor: Olga
Fecha: 17 Feb 2007
En una amplia plaza en el centro de la ciudad se levanta la maravillosa catedral gótica. Siempre que la visitaba de pequeña tenía una gran lona verde delante debido a las obras de restauración. Como su piedra es muy débil, han tenido que hacer una obra muy meticulosa. Actualmente está destapada y luce en todo su esplendor. Es imprescindible darle una vuelta a todo el exterior y entrar. Dentro, lo que más llama la atención son las increíbles vidrieras de colores. Si entras a media tarde, cuando el sol está bajo, es cuando mejor se aprecian los destellos de luz y es un espectáculo que te deja boquiabierto. La Calle Ancha, que sale de una de las esquinas de la plaza, es una de las más transitadas de la ciudad, y caminando por ella nos encontramos con la Casa Botines , arquitectura mágica del gran Antini Gaudí. Ni que decir tiene que es un edificio muy especial; un genial neogótico con San Jorge y el dragón en la portada. Sigueindo una ruta de arquitectura artística no podemos pasar por alto San Marcos, actual Parador Nacional, y San Isidoro de León. Este último es una joya del románico español. Una muestra clara del buen hacer de la época. Tiene unas pinturas al fresco en muy buen estado de conservación y dos portadas de arquivoltas increíbles. San Marcos es un edificio plateresco digno de admirar.

Si hay ganas de arte contemporáneo actual nada mejor que acercarse al hace poco inaugurado MUSAC o Museo de Arte Contemporáneo de Castilla León. El edificio es muy original; son mamparas cuadradas de colorines. Solamente fui una vez y me ha parecido muy interesante. Las exposiciones temporales están muy bien pensadas y como el espacio es perfecto hace que el conjunto muy bueno. Tiene todos los ingredientes de museo rompedor de vanguardia actual ideal para los amantes del «ahora».

Para comer, tapear y tomar cañas en esta ciudad es obligada la visita al barrio húmedo . En todos los bares te ponen unos pinchos abundantes. Imprescindible probar la morcilla y las sopas de ajo; aunque si nos ponemos a decir platos típicos sería un no parar, porque hay suficientes como para estar de comilotas durante un mes. En este barrio hay muy buen ambiente; siempre hay gente, tanto a mediodía como al empezar la noche.

Para pasear tranquilamente tenemos en León bastante oferta puesto que es una ciudad que tiene muy en cuenta los espacios verdes. El Jardín de San Francisco, con un gran parque infantil, el Parque de Quevedo o el de la Condesa… el Gran paseo de Papalaguinda con el mercadillo de los domingos…

En fin, que es una ciudad ideal para una escapada de fin de semana. Incluso si lo que tienes es ganas de ir de compras, tienes la Calle Ordoño y alrededores, que es un sueño para ir de tienda en tienda probandotelo todo.

Genial. Os la recomiendo.

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Concurso de poesía erótica «El Búho Rojo»

Autor: Olga
Fecha: 16 Feb 2007
Editorial Grupo Búho tiene el placer de anunciaros la segunda edición del concurso «El búho rojo» de poesía erótica.

Todos sabemos que la poesía es el sector menos favorecido en el mundo literario, así que desde la editorial, pretendemos fomentarla. Además, la tipología erótica es de las más ausentes en el panorama de concursos.

Da gusto esto de ser pioneros…

Las bases las tenéis en la página de la Editorial (os pongo el link):

http://www.editorialgrupobuho.com/basesconcurso.php

Ala, a escribir…

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¿LEGALIZACION?

Autor: Laurap
Fecha: 15 Feb 2007
¡Y vaya revuelo que levantó! En realidad solo fue sincero, cosa que en política es inexistente… «hay cosas que un conseller no puede decir» dijo Josep Piqué.
Bien, y digo yo… ¿hay cosas que un conseller no puede decir? Un conseller, un político cualquiera, DEBE decir lo que está en la calle, lo que nos puebla diariamente. Y esconderlo, evitarlo o acallarlo, no sirve de nada.
En este tema sobre la legalización, evidentemente hay una gran distensión de opiniones. Desde la legalización total, legalización de las llamadas «drogas blandas», desde nada y hacia nada.
Si miramos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta de que el hachís y la marihuana, es de uso común. Lo es y punto, legal o ilegal.
Entonces, no sería la pregunta correcta, ¿hace más o menos daño ilegalizado?
Pues si bien existe la libertad de expresión, ¿existe la libertad de expresión? ¿o me catalogarán como apología a las drogas? ¿hay libertad de expresión cuando uno está en contra de alguna ley?
Extremoduro dice asi como «y quién dirá sobre mi libertad de expresión, cuando me diga que me cago en la Constitución!» Y claro, ejem. Silencio?
La legalización de la marihuana o el hachís permitiría un control menos mafioso de las drogas, permitiría que la calidad mejorara, que los que fuman no se juegen sus nóminas si la seguridad nacional les pilla con las manos en la masa.
Que sea ilegal solo crea una opresión contra algo que igualmente se hace, que en gran parte de la sociedad quiere ser normalizado.
El otro día vi a un grupo, esperando al tren. Vieron el anuncio sobre «Drogas: hay trenes que es mejor no cojer» y dijo uno: «mira que cogollos!!!!».
¿Callamos ante eso? A mucha gente le da igual que no sea legal.
El Gobierno decreta que es una sustancia nociva, otros Gobiernos decretan que no lo es. Pero somos los mismos seres humanos en todos los países y nos afecta igual… ¿Entonces quién realiza la obra correcta?
Y digamos que nadie dice pero todos ven, que el Gobierno, y seamos conscientes de ello, no mira por nuestra salud, sino por las facturas de la seguridad social.
Tenemos la calle llena de vallas publicitarias de alcohol y tabaco. ¡Eso sí! Con el fumar puede matar, o bebe bajo tu responsabilidad. Pero la publicidad la cobra, si señor, igualmente.
¿No cobran con las drogas ilegalizadas?
¿Nunca os habeis encontrado con una placa sellada por la policía?
Existe la corrupción dentro de la linea «legal», y dentro de la «ilegal», bajar la cabeza.
¿Que opinais?!!

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San Valentin

Autor: isabel
Fecha: 14 Feb 2007
Esas cosas que te hacen sentir culpables o…, FELICES

-No celebrar la navidad
-no acordarte de santos, cumpleaños, etc…
-no ir de vacaciones
-no volver de vacaciones
-no comprarte el último modelito
-no leer el último best seller
-no hacer dieta
-NO FELICITAR EL DÍA DE LOS ENAMORADOS, ETC…, ¿cuáles son las tuyas?

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La otra cara de San Valentín

Autor: yomujer
Fecha: 14 Feb 2007
El día de San Valentín es el día del amor y la amistad; pero parece que a la segunda, base del primero y un sentimiento de los más nobles, se le deja de lado, cobrando el papel principal el amor; pero no un amor cualquiera, sino el de pareja y con pareja, así que los enamorados que no la tengan que se fastidien porque nada tienen que celebrar, que se limiten a mirar, aunque, claro, no tendrán muchas ganas de celebrar ese amor no correspondido solos. Pero…¿por qué no?. Pueden reunirse unas cuantas solitarias y reirse del mundo y del día de los enamorados: que no me quiere, pues él se lo pierde; con lo fantástica que soy, peor para él, y además no tengo que gastar dinero en un regalo más cursi que un guante lleno de corazones y frases ridículas, que inventan las casas comerciales.

“Te quiero”…le falta algo a esta frase: para mí. Y es que así es: “Te quiero, te amo para mí”. Como ese “para mí” no está garantizado, pues casi la celebración compartida del día 14 de Febrero no es tal, sino una celebración de cada uno porque en ese momento está encantado de que sea suyo el otro. Y si pensamos más, ambos celebran juntos esa posesión recíproca y admitida con alegría.

¿No sería más pura la celebración del amor por el amor, por estar enamorada sin más?. Pero claro, quien está enamorada y no tiene a quien decirle ese “te quiero (para mí)” y escucharlo de los labios del amado, lo celebraría más bien con lágrimas, mientras miraría con envidia sana (o no tan sana) a las parejas que juntas se declaran un amor a través del dinero.

Pues nada, que el día de San Valentín está lleno de contradicciones, de posesión y sufrimiento. ¿Celebramos eso, es digno de celebrar?

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San Valentín – El barómetro de la soledad

Autor: gloria
Fecha: 14 Feb 2007
Por la mañana, todo el mundo llega a la oficina y se pone a trabajar como si fuera un día cualquiera. Al poco rato, las chicas, una a una y como por casualidad, empiezan a sacar sus móviles del bolso y dejárselos olvidados encima de la mesa.

Pronto alguien que llega, o que no puede callarse más, introduce el tema. Todas creen que no es más que un ardid de las casas comerciales para vender, algunas ni se acordaban que era hoy. Pero otras reconocen que tienen planes, que discuten con las otras chicas. Siempre hay un marido romántico que saca a su mujer a cenar para celebrarlo, o incluso un fin de semana romántico.

A media mañana llega el primer ramo de flores. Las chicas felicitan a la agraciada, que sonríe de oreja a oreja, extasiada. Luego la ayudan a buscar algo donde ponerlo, y a colocarlo a la vista de todos. El resto de la mañana, cada vez que llega alguien la pregunta es obligada. “Es de fulanita”, dice el coro, mientras ella hace un tímido gesto de vergonzosa satisfacción.

Los mensajes a los móviles empiezan a llegar también. Primero con cuentagotas, pero pronto cada una tiene su SMS, con sus corazoncitos musicales, y sus parejas de conejitos regalándose flores. “Te quiero”, dicen todos. Por fin satisfechas, las chicas se enseñan las pantallas del móvil unas a otras, mientras comentan lo bueno que es su Manolo, o su Pepe, o su Federico.

Siempre hay alguna que todavía no lo ha recibido. El ceño se le acentúa cada vez más y en sus ojos hay un presagio de bronca doméstica. Siempre hay alguna que se ha separado hace poco y que mira los mensajes con nostalgia teñida de indiferencia. Siempre hay alguna que lo recibe por primera vez, y que lo mira con incredulidad, mientras suelta una risita nerviosa. Siempre hay alguna que lo recibe cuando no lo espera, y otra que lo espera aunque sabe que no lo va a recibir.

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INFORME Nº 3XY143Z SOBRE LA VIDA EN LA TIERRA

Autor: munsa
Fecha: 14 Feb 2007
La observación recoge los siguientes datos: en honor de un tal San Valentín, los enamorados de todo el mundo organizan cenas de las llamadas románticas, llenan sus mesas de velas y flores y, muy cariñosos (actitud muy repetida en ellos) se dicen palabras dulces y se besan de una manera muy especial.
Además se intercambian regalos en los que destacan corazones rojos de todos los tamaños y lazos de todos los colores.

Los interrogantes a desvelar lo antes posible son:
· ¿Por qué un santo, que se supone no ha de interesarle tener novia o mujer, es el protagonista del día?
· ¿Por qué un día concreto? Si dos personas dicen que se quieren: ¿por qué no se lo demuestran siempre?
· ¿Por qué esta noche cenan rodeados de velas? ¿No es peligroso el fuego? Y las flores ¿por qué las cortan?
· ¿Por qué se intercambian regalos? Hemos detectado que se trata de objetos sin valor. La mayoría de los cuales no sirven para nada.
· ¿Qué tiene que ver con todo esto los corazones rojos? Primero: un corazón humano no es como lo dibujan. Segundo: desconocemos su relación con ese sentimiento llamado amor.
· En cuanto a lo de las palabras no entendemos que este día cambien su registro y pasen a ser “dulces”. Ni comprendemos que hagan una cosa tan extraña como besarse de esa manera en un día como éste.
· Por último: ¿No tienen derecho también a celebrar algo las personas que quieren a alguien pero que no son correspondidas o las que voluntariamente ya no quieren a nadie? Deberían celebrar también su día de alguna manera.

La conclusión de nuestro informe es que alguno de esos extraños y enormes centros comerciales debe haber ideado esta festividad y todos los seres humanos han caído bajos sus garras perdiendo su libertad.
Al menos, algo así sólo les sucede una vez al año.

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MENU DÍA DE LOS ENAMORADOS

Autor: Stela
Fecha: 14 Feb 2007
Por orden de preparación:

[b]MOUSSE DE CHOCOLATE:[/b]
• Tableta de chocolate fondant, si no tienes el negro lo hace muy bien también.
• 2 yemas de huevo y 1 clara
• 1 paquete (brick pequeño) de nata para montar
• 1 cucharada de azúcar avainillado, si no tienes azúcar normal, si prefieres, edulcorante.
• Sal
• Canela en polvo.

Monta la nata [b]muy fría[/b] con el azúcar y con la batidora o varillas y reserva en el frigorífico.
Trocea el chocolate y derrite al baño maría con una cucharadita de agua removiendo sin parar, retira del fuego y deja enfríar.
Añade al chocolate derretido una de las yemas remueve hasta que “ligue”, repite con la otra, ahora es un trío 😉
Deja enfríar por completo.
Montar la clara a punto de nieve añadiéndole una pizca de sal hasta que queda firme.
Añade la clara montada al chocolate con las yemas y [b]mezcla sin remover[/b], ahora añade la mitad de la nata montada.
Guarda el chocolate en el frigorífico 2-3 horas
Sirve en copas o cuencos el chocolate y encima la nata añade canela en polvo, recuerda que es el día de los enamorados 😉

[b]
CASHI SUSHI[/b]
• 150g arroz preferible largo
• pastilla caldo verduras
• 2 cucharadas de maicena
• 2 cucharadas de aceite
• 1 puerro grande
• 10 boquerones en vinagre (sólo vinagre) o salmón marinado
• 1 lata de pimiento rojo asado en tiras.
• Salsa de soja (para la presentación).

Hierve el arroz en agua con la pastilla de caldo (2 partes de agua por una de arroz) hasta que absorba aprox 2/3 del liquido. Incorporar la maicena, que actúa como “pegamento” del arroz y continúa al fuego 5 min. Añadir el aceite y enfriar.
Cortar el puerro por la mitad y escaldarlo en agua salada. Separar las hojas superponiendolas sobre una hoja de papel transparente de cocina, de algo más que las hojas de puerro.
Distribuir el arroz frío sobre la mitad del rectángulo de puerro y aplastar, colocar encima el resto de ingredientes.
Enrollar con ayuda del papel transparente meter al frigorífico en la parte más fría hasta poco antes de servir.
[b]Presentación:[/b] cortar en rodajas y acompañar con salsa de soja

[b]ENTRANTES ROMANNTICOS[/b]
• Pan de molde
• Queso de untar
• Orégano

Cortar el pan de molde con un molde en forma de corazón. Si no tienes haz corazones así, partes la rebanada en un triángulo y ahora “recortas” de los lados y le das forma de corazón.
Untas con queso de untar
Espolvoreas de orégano
Metes al grill del horno 2 min, mientras te terminas de retocar y…
disfruta de la noche de los enamorados

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Canciones románticas

Autor: Zaida
Fecha: 14 Feb 2007
[youtube]R2GpBfsuE9M[/youtube]

Es complicado en esta semana, el caminar por las calles y no ver escaparates embriagados de peluches, corazones, rosas y los más diversos objetos que parecen disfrazarse en estos días de “regalo romántico”; parece ser, que todo vale para regalar y que te regalen.

Algo que a veces se nos escapa estos días, es: la música. Durante toda esta semana la televisión y la radio se convierten en un continuo emisor de música lenta. Muchos son los canales y diales que alteran su programación para enamorar a su audiencia con canciones actuales o antiguas, pero siempre de carácter romántico.

Aunque resulten empalagosas, ¿a quién no le gusta una balada? ¿Quién no se emocionó alguna vez escuchando la letra de una canción? ¿acaso ciertas canciones lentas no os recuerdan un momento o situación con alguna persona en especial? Pero, ¿alguien sabe por qué?

El término “música romántica” se entiende como toda la música suave que crea una atmósfera soñadora. Tal vez sea por esto por lo que a much@s, nos gusten. Nos invitan a volar en sueños, situaciones que no hemos vivido o que, tal vez sí, y nos ayuden a idealizarlas.

A pesar de haber más baladas interpretadas por hombres, las mujeres no nos hemos quedado atrás. Basta con escuchar canciones como “[i]Escondidos[/i]” de Olga Tañón; “[i] No me importa nada[/i] “o “ [i]Piensa en mi [/i]“ de la querida Luz Casal; “ [i]a fuego lento[/i]” “ [i]si tu no estás [/i]“ de Rosana;, “ me cuesta tanto olvidarte” de Mecano … O canciones cantadas en inglés como por ejemplo, “It Must Have Been Love” del dúo sueco Roxette;“Without You” de Mariah Carey,;“I Finally Found Someone” de Barbara Streisand; o Whitney Houston con “we hill always love you” , entre otras.

El caso es que, en la banda sonora de nuestra vida, el que más o el que menos, tiene sus canciones lentas incluída en ella y en estos días, escucharlas nos hace dibujar una sonrisa en nuestro rostro y un recuerdo en nuestra mente.

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Cómo escribir una carta de amor

Autor: Diana
Fecha: 14 Feb 2007
[b]Diana P. Morales
Profesora de talleres literarios de [url]www.portaldelescritor.com[/url][/b]

No, no hablo de escribir una obra maestra de la literatura; simplemente de dos simples claves:

[b]1. Que la carta refleje nuestra admiración por esa persona en concreto, por sus pequeñas cosas, sus detalles e incluso sus defectillos[/b]. No es lo mismo decir “Me encantan tus ojos” (muchas personas tienen los ojos bonitos), que “me encanta que, cuando estamos frente al televisor, te vuelvas siempre para mirarme y me guiñes un ojo”.

Tienen que ser esos momentos precisos, concretos, palpables, los verdaderos protagonistas de la carta: [i]esas anécdotas[/i] (“Me enamoré de ti aquella vez que se te olvidaron las llaves y tuvimos que quedarnos a dormir en el parque”); [i]esos instantes que compartís[/i], incluso si aún no sois pareja (“Siempre te acuerdas de mandarme un sms para avisarme de que empieza la serie Anatomía de Grey”); [i]esos gestos que te encandilan[/i] (“cuando te muerdes el labio mientras te pintas las uñas”, “cuando frunces el ceño porque no te acuerdas de dónde has dejado las llaves”); [i]los diminutos recobecos de su cuerpo[/i] en los que adoras –o adorarías- perderte (“el lunar que hay en tu cuello, justo bajo tu oreja derecha”) o las frases que te han hecho vibrar desde su boca.

[b]Todo eso es mucho más preciado que valores abstractos que podrían servir para describir a cualquier persona [/b](“tu bondad, tu valor, tu sentido de la justicia, tu cariño…). Un truco para saber si estamos siendo lo suficientemente personales es que, al terminar la redacción de la carta, [u]subrayemos todas las palabras precisas que hay en ella, es decir, objetos o elementos que puedan verse, olerse o tocarse[/u] (la silla, el coche, el perfume, el plato de espaguetis, la mano derecha… NO pueden verse ni tocarse la inteligencia, la bondad, la admiración, la pasión, la virtud, etc Son conceptos abstractos.) Si tenemos toda nuestra carta llena de subrayados, enhorabuena, estamos incluyendo muchos detalles de la persona amada. Si sólo aparecen 6 ó 7 cosas subrayadas… mmm, nos estamos yendo por las ramas, no estamos siendo personales.

[b]2. Evitar los tópicos y los “lugares comunes”[/b]

Lo que hemos descrito antes, en teoría tan fácil, nos puede sorprender por su dificultad a la hora de intentar plasmarlo por escrito, sobre todo si no solemos escribir a menudo. Para empezar a escribir, os recomiendo que os dejéis llevar, sin pensar en la redacción, y hagáis [u]una lista de cosas, momentos, anécdotas, etc que os gustan de la otra persona[/u]. Muchas, treinta, cuarenta cosas, instantes, gestos, recuerdos comunes, etc… si es posible. Cuantas más, mejor (no debe ser difícil si estamos enamorad@s ¿no?) Así, ya tenemos después material para empezar la redacción.

Como esto puede ser algo complicado si no estamos acostumbrados a poner nuestros pensamientos o sentimientos por escrito, [b]es posible que se nos escapen esas frases o expresiones tópicas que, de tan oídas, nos chirrían [/b]y a la otra persona le van a parecer poco naturales y poco personales. Me refiero a coas como “te quiero más que hoy pero menos que mañana”, “me pierdo en tus ojos”, “me muero por ti”, “es tan grande lo que siento por ti…”, “sin ti la vida no tiene sentido”, “eres tan guapo/a”, “contigo a mi lado no necesito nada más”, “siento por ti un fuego que me consume”, “te querré hasta el fin de mis días”… Grandes declaraciones de sentimientos elevadísimos que, desgraciadamente, suenan huecas, porque ¡se las han dicho tantas personas unas a otras!

No, no intentéis expresar el amor en toda su magnitud, ni una gran metáfora que explique todo ese sentimiento (“mi amor por ti es…”) Los escritores llevan siglos intentándolo y sólo unos cuantos han llegado a dar un bosquejo. No busquéis la grandilocuencia; lo que tenga que salir, saldrá solo si os dejáis llevar por la vereda de las pequeñas cosas que conforman un todo único e inexplicable.

Por último, [b]dad un repaso a la carta. Que no tenga faltas de ortografía, que no se repitan muchas veces las mismas palabras [/b](“mi amor, lo mucho que te amo… no puedo expresar lo que significa amarte” o “cuando te vi, era como ver… y ahora te veo…”). usad el diccionario para evitarlo y también para corregir cualquier posible error ortográfico.

Os dejo con [b]extractos de algunas cartas de amor históricas[/b] que -¿por qué no?- todas ellas [b]están escritas por mujeres[/b]:

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[b]Carta de Mary Godwin a Percy Bysshe Shelley [/b](Fragmento)
Diciembre 6 de 1816
Dulce elfo:
Esta mañana me levantó mi pequeño bebé, y estuve vestida con suficiente tiempo para tomar mi lección del señor West y –gracias a Dios-, terminar esa desagradable pintura sobre la que estuve tanto tiempo. He terminado el cuarto capítulo de Frankenstein, que es muy largo, y creo que podría gustarte. ¿Dónde estás? ¿qué estás haciendo? Mi amor bendito. Deseo y confío, por mi bien, que tú no salgas este horrible día… ¿Y qué piensa mi amor mientras viaja? ¿Piensa en nuestra casa, nuestro bebé, y su pobre Pecksie? Estoy segura de que lo haces, y piensas con alegría y esperanza. […]

[b]Carta de Ellen Terry a George Bernard Shaw [/b]

Querido, no he leído tu carta, pero debo decirte que me disgusta la gente que no es reservada, y vendrá a contarme de tus Janets y tus cosas y a ponerme mal, en tanto que yo sólo quiero saber si ellos piensan que tu -si nos encontráramos-, tendrías un terrible disgusto al hallar semejante cosa vieja, y tan diferente a la Ellen que has visto en el escenario. Soy muy pálida cuando estoy fuera del escenario, el rouge me favorece, y sé que tendré que usarlo si consiento en que me veas. Esto sería tan patético, porque ni siquiera el rouge haría que me admires lejos del escenario. Oh, qué maldición es ser una actriz!…
No puedo ir porque no soy linda.

[b]Carta de Emily Dickinson a Susan Gilbert [/b]

Están limpiando la casa hoy, Susie, y he hecho un rápido bosquejo de mi cuarto, donde con afecto, y contigo, yo pasaré esta, mis hora preciosa, más preciosa de todas las horas que marcan los días al vuelo, y el día tan querido, que por él cambio todo, y tan pronto como él pase, suspiraré por él otra vez
.
No puedo creer, Susie querida, que casi he permanecido sin tí un año entero; el tiempo parece a veces corto, y mi recuerdo de ti caliente como si te hubieras ido ayer, y otra vez si los años y los años recorrieran su camino silencioso, el tiempo parecería menos largo. Y ahora cómo pronto te tendré, te sostendré en mis brazos; perdonarás las lágrimas, Susie, acuden tan felices que no está en mi corazón reprenderlas y enviarlas a casa. No sé por qué es -pero hay algo en tu nombre, ahora estás tomando de mí, que llena mi corazón por completo, y mi ojo, también. No es que mencionarlo me aflija, no, Susie, pero pienso en cada «sitio soleado» donde nos hemos sentado juntos, y no sea que no haya no más; conjeturo que ese recuerdo me hace llorar.

Mattie estuvo aquí la tarde pasada, y nos sentamos en la piedra de la puerta delantera, y hablamos de vida y de amor, y susurramos nuestras suposiciones infantiles sobre tales cosas dichosas – la tarde se fue tan pronto, y caminé a casa con Mattie debajo de la luna silenciosa, y sólo faltabas tú, y el cielo. Tú no viniste, querida, pero un poquito de cielo sí , o eso nos pareció a, pues caminamos de un lado a otro y nos preguntábamos si ese gran bendición que puede ser nuestra alguna vez, se concederá ahora, a alguno. ¡Esas uniones, mi Susie querida, por las cuales dos vidas son una, esta adopción dulce y extraña en donde podemos mirar, y todavía no se admite, cómo puede llenar el corazón, y hacerlos en pandilla latir violentamente, cómo nos tomará un día, y nos hará suyos, y no existiremos lejos de él, sino que quedaremos quietas y seremos felices!

[b]Carta de Frida Khalo a Diego Rivera[/b]

Diego:

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos

Mi Diego:
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos – En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo – La que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

[b]Carta de Vita Sackville-West a Virginia Wolf [/b]

Estoy reducida a un objeto que quiere a Virginia. Te escribí una carta hermosa en las horas de insomnia de pesadilla de la noche, y todo se ha ido: te extraño, en una manera humana, desesperada y bastante sencilla. Tú, con todas tus cartas sin boberías, nunca escribirías una frase tan elemental como esa; quizás ni siquiera lo sientes. Y aún más, creo que sientes un pequeño hueco. Pero lo vestirías en tan exquisita forma la frase que perdería un poco de su realidad. Mientras que conmigo es bastante absoluto: yo te extraño aún más de lo que podría haber creído; y estaba preparada para extrañarte mucho. Así que esta carta es apenas una protesta de dolor realmente. Es increíble cuán esencial a mí has llegado a ser. Supongo que estás acostumbrada a personas que dicen estas cosas. Maldita seas, criatura consentida; yo no haré que me ames nada más alejándome como ahora -Pero ah mi querida, yo no puedo ser astuta y reservado contigo: te quiero demasiado para eso. Demasiado sinceramente. No tienes la menor idea cuán reservada yo puedo ser con personas que yo no adoro. Lo he convertido en una de las bellas artes. Pero has roto mis defensas. Y yo no lo resiento realmente.
Sin embargo no te aburriré con más.
Hemos arrancado de nuevo, y el tren se sacude otra vez. Tendré que escribir en las estaciones – que afortunadamente son muchas a través de la llanura de Lombard.
Venecia.
Las estaciones eran muchas, pero yo no negocié el Oriente Express para parar en ellas. Y aquí estamos en Venecia durante diez minutos sólo, — un tiempo despreciable para tratar de escribir. Sin tiempo de comprar un sello italiano aún, así que esto tendrá que salir desde Trieste.
Las cataratas en Suiza se congelaron en sólidas cortinas iridiscentes de hielo, colgando sobre la piedra; tan encantador. E Italia todo cubierta de la nieve.
Arrancamos otra vez. Tendré que esperar hasta Trieste mañana por la mañana. Perdóname por favor por escribir una carta tan miserable.
V.

[b]Carta de amor, por Berna Wang
(ganadora del 1er concurso Antonio Villalba de Cartas de amor)[/b]

Son las cinco y diez de la madrugada, está a punto de pasar el primer autobús; entra una brisa fresca por la ventana del estudio que me araña los hombros. Y suena Gershwin, bajito y dulce: I want to stay here.
Se está acabando el paquete de cigarrillos que abrí mientras hablaba contigo por teléfono esta noche.
He visto en la televisión dos películas estupendas seguidas (La mujer del teniente francés y Manhattan), me he tomado dos vasos largos de Havanna Club con mucho hielo. La vela de jazmín que he encendido hace unas horas se ha consumido hace un rato.
De alguna manera (es absurdo, ya lo sé), estoy de guardia. Sosteniendo este extremo del universo para que no caiga sobre ti.
Un extremo donde suena la música (muy bajito), la madrugada de verano es hermosa y fresca, y la luz, suave. Donde el alcohol no hace daño y las sonrisas son dulces.
Ya sé que es absurdo, pero pienso que mientras esté aquí, despierta, no se desbaratará el cielo y la tierra seguirá girando bajo las estrellas con una cadencia perfecta.
Pienso que, mientras tú duermes, alguien debe vigilar para que las pesadillas no te toquen. Alguien debe tener la luz encendida y quererte. Aunque sea armada tan sólo del tercer vaso de ron con hielo y el enésimo cigarrillo. Cabalgando sobre la música de Wonderful. Aunque sea sin escudo… Vestida únicamente con una camiseta de seda azul. Y una sonrisa. A través de la larga noche.
Es absurdo, lo sé de sobra. Un clarinete no puede hacer nada frente a una tormenta de negrura y culpa, mi sonrisa no es nada si en este momento te giras en la cama y murmuras tu pesar entre sueños; Gershwin murió hace tiempo y además, con la música puesta, no oiré siquiera el autobús. Y si no oigo el autobús, puede que no amanezca nunca.
Y aun así, aquí estoy, sujetando mi extremo del universo, como si éste fuera, en lugar del caos, un arco geométricamente perfecto que pudieran sostener a pulso mis brazos desnudos. Al mismo tiempo que un cigarrillo y un vaso de ron. Absurdo, realmente.
They can’t take that away from me.
Un arco iris en medio de la lluvia, o unos labios curvados en una sonrisa. El arco de un violín. Un puente y, debajo, un río; o la luna en cuarto creciente y tú dormido en ella.
No veo la luna desde aquí y el eclipse parcial de Torre Picasso tras el edificio Windsor está ya (o aún) a oscuras. Ahora suena The man I love y es tan dulce el clarinete… Y el piano suena tan ligero como siento yo el corazón mientras estoy aquí, imaginándote a salvo.
Qué absurdo. ¿Cómo ponerte a salvo con un violín que preludia en la madrugada Someone to watch over me?
Tan absurdo como sacarte a bailar. Bueno: estás dormido. No puedes negarte. Te pregunto sin hablar: «¿Bailas?». Y tú sonríes, y te tomo de la mano, apoyo la otra en tu hombro y giramos, cerca, muy cerca, mientras el clarinete se eleva y amanece sobre Madrid. Y el autobús pasa por fin, trayendo el día, frena con estrépito en la esquina, mete la primera y prosigue su ruta calle abajo. Tu barba me roza la frente cuando la música se amansa y el piano retoma la melodía, acompañado de los violines. Y bailamos, despacio, sin prisas. Tú, soñando, y yo, despierta.
Escucha… No pienses: sólo escucha.
Dentro de un rato despertarás y no recordarás nada. Se apagarán las luces del edificio Windsor bajo el empuje de la luz del sol (el amanecer es ya una certeza, una franja ancha donde antes había una línea de claridad). Y entonces yo me iré a dormir. Comenzará un nuevo día lleno de ruidos, el mundo volverá a ser un caos sostenido sobre pilares lógicos y razonables en lugar de un arco sujetado, en este extremo, por mi sonrisa.
Huele bien la mañana recién hecha. Y la brisa es dulce sobre mis hombros. Es hermoso ver cómo es el mundo instantes antes de que sea real, con un trozo de hielo que se derrite con sabor a ron en la boca, mientras oigo que el reloj del vecino da las seis.
Pasa el segundo autobús, y se acaba el disco: otra versión de Someone to watch over me. Un portero guarda los cubos de basura haciéndolos rodar con desgana. La calle se despereza. Pasa un coche. Alguien sube una persiana. Ahora suena una moto. Y yo apuro el baile hasta que suene tu despertador y te despiertes y te olvides de que bailamos esta canción, este amanecer imposible de tan suave.
Estoy llorando, mi amor, y es de ternura. Y, seguramente, de ron. Pero son lágrimas dulces y porque me gusta cómo bailas y siento una mano en mi cintura y la otra sosteniendo la mía mientras giramos al mismo tiempo que la tierra. Al encuentro del día.
Pronto se acabará mi turno de guardia y el día entero se pondrá en pie. Se ha disparado una alarma en la calle y su sonido se superpone a las últimas notas de la canción. Voy a lavarme los dientes y a quitarme las lentillas y la camiseta.
Y a ponerme el alma porque ya llega el día.
Nos cruzamos debajo del arco, tú camino del trabajo y yo de la cama. Buenos días, mi amor.

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